La Universidad Tecnológica de Pereira (UTP) se convirtió en el epicentro de un diálogo cultural y culinario sin precedentes. A través de su Laboratorio Gastronómico Sostenible, adscrito a la Facultad de Ciencias Ambientales, la institución llevó a cabo la edición especial del evento “A qué sabe Asia con despensa colombiana”, enmarcado dentro del ciclo Saberes que conectan territorios. La jornada no solo demostró la versatilidad de los ingredientes locales, sino que planteó una reflexión profunda sobre la sostenibilidad y la innovación en el sector gastronómico.




Para liderar esta experiencia sensorial, el laboratorio extendió una invitación especial a Alejandro Santana, chef ejecutivo del restaurante Handai Cocina Asiática, ubicado en el municipio de Guatapé, Antioquia. Santana, de origen venezolano, llegó a las instalaciones académicas para compartir no solo sus técnicas orientales, sino también su filosofía de gratitud hacia el país que le abrió las puertas, materializada en el uso consciente de la biodiversidad local.
Un homenaje sostenible a la biodiversidad colombiana
El enfoque de Santana trasciende la mera mezcla de ingredientes; representa una apuesta ética por la sostenibilidad y el comercio justo. Según relató el chef, la propuesta de su cocina nace del deseo de ser responsables con el entorno, trabajando de la mano con productores locales. Este modelo de negocio busca desmitificar la idea de que la gastronomía asiática requiere exclusivamente insumos importados.
Al respecto, Santana señaló que muchos ingredientes que componen el recetario chino tradicional encuentran un equivalente perfecto—e incluso superior en frescura—en los campos colombianos. Esta visión de integración le valió a Handai un prestigioso reconocimiento nacional.
El galardón que inspiró el encuentro


El punto de partida para esta colaboración académica fue el reciente triunfo de Santana en los Premios La Barra 2025, el certamen más importante a nivel nacional para el sector HORECA (Hoteles, Restaurantes y Cafeterías). El chef fue galardonado en la categoría de Plato más innovador con carne de cerdo.
Este premio, que evalúa tanto la creatividad como el uso de insumos locales (en este caso, carne de cerdo 100 % colombiana), fue el catalizador para que la UTP lo invitara a replicar su menú ganador en un entorno académico, permitiendo a estudiantes y comensales experimentar de primera mano la vanguardia culinaria.
El Menú: Una travesía de tres tiempos
Durante la jornada, los asistentes con aforo completo pudieron degustar un menú de tres tiempos que desdibujó las fronteras geográficas, elevando ingredientes de la cocina popular colombiana mediante refinadas técnicas asiáticas:
- Entrada – Gyozas con alma tropical: Tradicionales empanadillas asiáticas al vapor y a la plancha, rellenas de una mezcla atrevida de langostinos y plátano maduro. El plato incorporó también cebolla de rama, un ingrediente fundamental en los guisos de la región antioqueña y cafetera.
- Plato Fuerte – La reinvención del cerdo (Plato Galardonado): Patas de cerdo braseadas a fuego lento. Si bien en Colombia este corte suele relegarse a preparaciones rústicas como la fritanga o los fríjoles, Santana lo convirtió en el protagonista indiscutible de la alta cocina, presentándolo con una textura melosa y acompañándolo de una delicada selección de vegetales locales salteados en wok.
- Postre – El dulce encuentro de los Andes y Asia: Suaves panes Bao cocinados al vapor, cuyo interior albergaba una sorpresa familiar: pasta de fríjol cargamanto rojo. Esta legumbre, pilar de la bandeja paisa, fue transformada en un relleno dulce y sedoso, saborizado magistralmente con notas de anís estrellado, canela y panela, logrando un equilibrio perfecto entre lo exótico y lo tradicional.
Excelencia académica y éxito rotundo
La sinergia entre el sector privado y la academia quedó en evidencia durante la preparación del banquete. Santana no escatimó en elogios para el Laboratorio Gastronómico Sostenible de la UTP, destacando la impecable dotación técnica de los espacios, el rigor organizativo del equipo de apoyo y la nostalgia inspiradora de volver a un entorno universitario volcado hacia la investigación ambiental y culinaria.
El evento concluyó con un balance altamente positivo. Carolina Posada Ballesteros, coordinadora del Laboratorio Gastronómico Sostenible, expresó su gratitud ante la masiva respuesta del público.
«Queremos darles las gracias por la gran acogida que hemos tenido en el evento de Saberes que conectan territorios. Tuvimos un aforo completo en esta versión especial», afirmó Posada, quien aprovechó la ocasión para invitar a la comunidad a mantenerse conectada a las redes de la facultad para futuros almuerzos y eventos que continuarán explorando las múltiples facetas de la despensa colombiana.
Esta iniciativa subraya el papel fundamental de las universidades como laboratorios vivos donde la cultura, la ecología y el desarrollo económico convergen en un solo plato.








