Cine en Cámara, Cine con Alma, presentará desde hoy viernes 8 de febrero hasta el próximo jueves 14 de febrero la película El Libertino.



El libertino, un rebelde que vivió con pasión, un visionario utilizado por su rey, sus ideas desafiaron un reino, su insolencia cambio una nación.

Una película de Laurence Dunmore con los nominados al Oscar Johnny Depp, John Malkovich y Samantha Morton. EU 2005. Dur 114 min.

Londres, en plena época de la Restauración (1660), un momento fundamental de progresismo en donde se producían constantes descubrimientos en el mundo de la ciencia, la religión y las artes. Allí vive el decadente John Wilmot ( Johnny Depp), Earl of Rochester, amigo y confidente del rey Carlos II de Inglaterra (John Malkovich), destacado calavera, poeta, dramaturgo, soldado y cortesano, mujeriego y hedonista, con un estilo de vida lascivo y rebelde, y una de las figuras históricas más peculiares e influyentes del Siglo XVII. Filme con onda "encaje y peluquines" aristocráticos para mostrar quizás memorables actuaciones de dos grandes del cine: Deep y Malkovich, y obviamente con eso ya está todo, más allá de un guión correcto. http://www.thelibertine-movie.com/

Continúan nuestro precios del 2007 y la promoción dos con una boleta en funciones de 9:15 p.m.

Horarios
Viernes, Sábado, Lunes, Martes y Jueves
Función de 6:45 y 9:15 p.m.
Domingo solo función de 6:45 p.m.
Miércoles solo función de 9:15 p.m.

Valor entrada general funciones DE 6:45 PM: 5000 pesos, funciones de 9:15 p.m. $ 6.000 dos con una boleta
Abono para 5 entradas 20000 pesos

Nuestro servicio en el 3387800 Ext 5 teatro cámara de comercio

Usted recibe nuestra Programación gracias al apoyo de Proimágenes en Movimiento y la colaboración del periódico La Tarde, RCN Radio, Emisora Cultural, Emisora Ecos 1360 am, Universitaria Estéreo, Ruizorro Studios, Revista Luna de Locos

Comentario Crítico
En la tradición de las biografías fílmicas inspiradas en la vida de artistas controversiales, ‘El Libertino’ de Laurence Dunmore es una propuesta. Así como la Francia de Napoleón tuvo su Marqués de Sade, la Inglaterra de Charles II tuvo su Conde de Rochester, un autor escandaloso y rebelde que ayudó a revolucionar el espíritu del siglo XVII. Johnny Depp encarna a John Wilmot, el Conde en cuyo genio confía el Rey Charles II, interpretado por Malkovich, para deleitar a los franceses con una obra que represente el esplendor de su época de la forma en la cual Shakespeare exalto la de Isabel. La vida hedonística de Rochester, con el deseo de confrontar al rey, chocarán contra la adoración de una novata actriz llamada Elizabeth (Morton) a quien le promete convertirla en la mejor de Londres.

El artista poseído por su genio y avocado hacia un estilo de vida autodestructivo se ha convertido en cliché gracias a su potencial para el conflicto e interesante carrera al éxito; pero en el caso del Conde de Rochester, a pesar de su obvio talento y las libertades tomadas para retratar su vida, no hay mayor reflexión interna o novedad sobre los influjos creativos. En su lugar, el escritor de la obra original y el guión prefiere explorar la verdadera condenación del personaje al perder su lujuria frente el amor, y su inmortalidad por mantener su estatus de rebelde al confrontar al Rey y su propio mecenas. Para los angloparlantes, podrá ser mucho más entretenida la experiencia al escuchar los juegos de palabras y la singular forma de expresión de los personajes quienes parecen combinar el habla de la época con el contemporáneo; sobretodo en el efusivo monólogo inicial en el cual el personaje del Conde profetiza que no busca la simpatía de los hombres o mujeres del público.

Con un trasfondo en el diseño y la dirección de videos y comerciales, Lawrence Dunmore presenta su ópera prima con una puesta en escena naturalista y que le apuesta a la cámara en mano, contraria a la tradición de filmes de época, con la excepción de dos travellings dentro del mismo auditorio que presentan el esplendor y la decadencia del teatro y de la ficción dentro de la ficción en el filme. La iluminación, basada en su totalidad en velas, le da al filme una textura peculiar representativa a la época, pero al contrario del ‘Barry Lyndon’ de Kubrick, resulta a veces demasiado oscuro y difuso. Uno de los mejores aportes al filme es sin duda la banda sonora compuesta por Michael Nyman, reconocido por su música para ‘El Piano’, que sólo hace su aparición en contados momentos pero de forma contundente para matizar la personalidad desenfrenada del personaje.