Comunicado enviado por el FAVI UTP a sus asociados.



La Banca Privada Cazando Incautos

Hemos recibido en estos días una carta de uno de los Bancos de la ciudad, donde nos ofrecen dizque “la mejor alternativa para disminuir los gastos financieros…”. La oferta es de un crédito hasta de 150 millones de pesos, con un plazo de hasta 6 años y una cuota de $19.709 por millón, sin especificar la tasa efectiva anual (E.A.). A renglón seguido ofrecen comprarle la cartera a una tasa “preferencial” de 1.32% nominal, allí si especifican la tasa nominal, pero no la (E.A.), con la misma cuota y plazo de la anterior propuesta.

Esta forma de cazar incautos no puede hacer su “octubre” en la UTP; puesto que la mejor manera de defender los intereses personales es a través de los comunes, y en el servicio de crédito, solamente lo puede hacer el Cooperativismo.

La angustia que algunas veces nos invade nos puede llevar a aceptar este tipo de “propuestas” sin pensar en las consecuencias que nos puede traer. Por eso me permito alertar a los Asociados del Favi UTP para que piensen en lo siguiente:

El cooperativismo se soporta principalmente en dos principios fundamentales: la ayuda mutua y la solidaridad y el no tener ánimo de lucro. El Banco se soporta principalmente en NO ser solidario con ningún cliente y en el más salvaje ánimo de lucro.

Esto significa, simple y llanamente, que si usted tiene una calamidad doméstica el Gerente del Banco lo busca con un pagaré y la Cooperativa con una ayuda solidaria.

En el Banco usted no puede refinanciar sus créditos, en la Cooperativa sí.

En el Banco usted es tratado como un cliente, en la Cooperativa como un Asociado, codueño de su entidad.

En el Banco jamás usted participa de una Asamblea General, solamente los accionistas, en la Cooperativa no solamente participa sino que puede elegir y ser elegido para dirigir la Cooperativa.

En el Banco jamás lo tienen en cuenta para nada, en la Cooperativa el Asociado es parte vital de las decisiones.

Al Banco no le importa, en lo más mínimo, elevar la calidad de vida de sus clientes, en la Cooperativa este objetivo hacer parte de su misión.

En el Banco las ganancias, que son billonarias, se reparten entre sus accionistas, en la Cooperativa no hay ganancias, hay excedentes, que significa que nos excedimos en el cobro de los servicios, y en consecuencia, se le devuelven a los Asociados: revalorizando los aportes, creando fondos mutuales, aumentando los presupuestos de los comités de apoyo para fortalecer el balance social, como por ejemplo, ofrecer, solidariamente, los servicios funerarios, incluyendo la cremación o un lote en prados de paz, en el caso del Favi UTP.

En el Banco el cliente paga el seguro de vida, en la Cooperativa lo recibe solidariamente, hasta por un monto de 5 millones de pesos por el solo hecho de ser Asociado de su entidad, como en el FAVI-UTP.

Estas observaciones las hago con el ánimo de llamar a la reflexión a las personas que se vean “tentadas” a aceptar estas ofertas, “de eso tan bueno no dan tanto”.

Si usted es Asociado del Favi UTP, en una emergencia no lo vamos a “dejar colgado de brocha” en el Banco lo dejan en la calle.

Finalmente, el papel del dirigente cooperativo es Educar en los principios a sus compañeros Asociados, con el fin de hacer claridad frente a este tipo de ofertas. Lo que no está llamado a hacer, es fomentarlas.

Cooperativo saludo,



JOSÉ TOMÁS JIMÉNEZ ARÉVALO
Gerente

Pereira, 28 de septiembre de 2005