El profesor Rigoberto Gil Montoya, adscrito a la Facultad de Ciencias de la Educación obtuvo en días recientes dos premios al mejor ensayo en dos concursos diferentes.



Las convocatorias a estos concursos fueron abiertas y con tema libre.

1. Colección de Escritores Pereiranos Versión 22.
Arlt y Piglia: Conspiradores Literarios fue el ensayo con el cual participó en este concurso.

El ensayo, es una mirada sobre la Literatura Argentina del siglo XX, en donde el profesor tomó como referente a dos autores fundamentales de este siglo que son: Roberto Arlt y Ricardo Piglia. El tema específico es el complot y la subversión en la literatura.

Según el autor el ensayo tiene una lectura política de la Literatura Argentina del siglo XX.

Pero ¿Por qué Literatura Argentina y no Colombiana? Podría preguntarse un lector desprevenido al encontrarse con este ensayo. A lo que el profesor Rigoberto Gil respondió
“De las literaturas latinoamericanas, es la que me parece más rica y más completa. Hay unas afinidades en mis búsquedas personales. A mi me dice más la literatura argentina que la colombiana.”

Los jurados de este concurso fueron Cristo Rafael Figueroa, profesor de la Javeriana; Liliana Herrera, profesora de Filosofía de la Universidad Tecnológica de Pereira y Hernando Urriago Benitez, escritor y profesor de la Universidad del Valle

El premio de este concurso le otorga la impresión de 500 ejemplares del ensayo Arlt y Piglia: Conspiradores Literarios.

El segundo concurso en el que participó fue Caldas 100 años. donde presentó otro ensayo llamado: Guía del Paseante.

Aquí el lector se encuentra con una memoria personal, una especie de mirada del oficio del escritor, por un lado, y al mismo tiempo una reflexión sobre el escritor de hoy en la ciudad contemporánea.

Es de resaltar que en este concurso, en donde participaban escritores de todo el Eje Cafetero, el único concursante fuera del departamento de Caldas que obtuvo un premio fue el profesor Rigoberto Gil Montoya. A nivel de literatura y de reflexión ensayística en el Eje Cafetero Caldas lleva la batuta, porque es una ciudad más humanística y de hecho es reconocida como “La Ciudad Universitaria”.

Los jurados en el Concurso Caldas 100 años fueron Augusto Pinilla, poeta; Tulo Alape, Historiador y Alvaro Miranda, Crítico literario y de arte.

Este premio le otorga la impresión de 1.000 ejemplares para dar a conocer el ensayo a los interesados.


Sobre Rigoberto Gil Montoya

El profesor Rigoberto Gil Montoya es Doctor de Literatura de la Universidad Autónoma de México y profesor asociado de la Universidad Tecnológica de Pereira.

Dicta cátedras de Literatura Colombiana y Literatura Latinoamericana en la Escuela de Español y Comunicación Audiovisual de la UTP. Además, es docente en la Maestría de Literatura.

Aunque es un escritor de ficción recurre al ensayo porque éste “da la posibilidad de reflexionar sobre el oficio, es una herramienta básica que permite ahondar en mis preocupaciones estéticas”, afirma el profesor.


Publicaciones:

* El Laberinto de las Secretas Angustias. 1992. Premio Nacional de Novela Ciudad de Pereira.
* La Urbanidad de las Especies. 1996.
* Perros de Paja. 2000. Ediciones Cine Club Borges.
* Nido de Cóndores: Aspectos de la Vida Cotidiana de Pereira en los Años Veinte. 2002. Ministerio de Cultura.
* Retazos de Ciudad. 2002. Universidad de Caldas.
Pereira: Visión Caleidoscópica. 2002. Instituto de Cultura.
* Plop. 2004. Sic, Editorial.

Premios
Primer finalista en el Concurso Nacional de Crónica Urbana “Luis Tejada” en 1997, concurso auspiciado por el Instituto Distrital de Cultura y Turismo. Esta misma entidad le otorgó Mención Honorífica en el Concurso Nacional de Cuento, versión2001.

El Ministerio de Cultura le concedió el Premio Departamental de Historia, Primera Versión 1998.

Obtuvo Mención de Honor en el Premio Enka-Andino de Literatura Infantil, en su cuarta convocatoria.


A Modo de Conclusión

Por último el profesor, que en menos de un mes obtuvo dos premios, deja como mensaje a los estudiantes y a aquellos interesados en escribir lo siguiente:

“Más que escribir leer, por ahí he leído unas sentencias muy bellas que dicen: muy pocos tienen el hábito de escribir, pero todos deberíamos tener el hábito de leer.
Leer implica conocer el mundo y tener una capacidad para criticar, para asumir posiciones frente a una realidad cada vez más caótica, cada vez más homogénea, los libros permiten que la persona tenga mayores posibilidades de imaginar y de pensar el mundo."