Esto expresó el chileno Mario Sandoval Manríquez, quien visitó la UTP para contar su experiencia en la elaboración de políticas públicas desde el Centro de Estudios de Juventud en Chile.



La Oficina de Comunicaciones habló con él sobre las experiencias en su país, los logros en las áreas y sus decisiones personales de seguir adelante con la profesión que le gustaba.

Oficina de Comunicaciones: ¿Cuál es el motivo de su visita a la UTP?

Mario Sandoval: Yo fui invitado por la dra. Patricia Granada para poder compartir la experiencia que nosotros tenemos en la universidad en la que yo trabajo en Chile, con un centro de estudios de juventud que yo dirijo, creado en el año 1998, entonces hemos tenido contacto acá con la Vicerrectoría de Responsabilidad Social, donde están en la creación y desarrollo del observatorio social y la idea es compartir experiencias y contar lo que nosotros hemos hecho en el tema de juventud y la manera en que lo hemos hecho y logrado al interior del mundo académico para generar un espacio de investigación y creación de conocimiento para ser un referente en el tema en el mundo para la elaboración de políticas públicas, es decir, la relación con el estado.

Me he reunido con la vicerrectora de responsabilidad social, con el rector encargado, otros académicos y estoy realmente encantado con la visita, he aprendido mucho.

OC: ¿Cómo ha sido la experiencia en Chile y los grandes logros en el tema de políticas públicas?

MS: El tema no ha sido fácil, se ha hecho un tremendo trabajo de mucho esfuerzo, primero porque lo estamos haciendo desde una universidad privada, en Chile hay 66 universidades de las cuales 8 son universidades públicas, el caso nuestro es una universidad católica que pertenece a la congregación salesiana, ellos siempre tienen como figura a Don Bosco que es el carisma por el mundo juvenil, yo antes de entrar a la universidad trabajaba hacía mucho tiempo con los jóvenes y así creamos el centro de estudios de juventud, con el que tenemos dos grandes objetivos, uno generar insumos al interior de la universidad de caracterización de nuestra población estudiantil, y hacia fuera realizar estudios relacionados con las distintas áreas de desarrollo para generar insumos para las políticas públicas.

Chile es un país tremendamente centralizado, todo el mundo cree que Santiago es Chile, lo que se hace en Santiago eso es, para las provincias es muy poco, y hermos ido a la Patagonia Chilena para hacer un trabajo de políticas públicas de juventud, hemos creado el Consejo Comunal de Juventud con todos los servicios públicos, iglesias, ONG, con el tercer sector de manera que creemos un impacto en el desarrollo de esas personas, ésta experiencia es la que quiero compartir con las autoridades de la UTP, yo me llevo la experiencia de conocer una Vicerrectoría de Responsabilidad Social que en Chile no existe, yo ví que niños vienen a mostrar su trabajo en la universidad, y me parece maravilloso.

OC: ¿Cómo es la respuesta que los jóvenes han dado al trabajo que ustedes han realizado en Chile y en ésta región de la Patagonia chilena?

MS: Está siendo muy positiva, yo diría que hay una voluntad sincera de aportar al desarrollo integral de los jóvenes, por lo tanto aunar voluntades y dejar de lado las diferencias coyunturales para aportar al desarrollo juvenil, en esto se han involucrado las organizaciones de los jóvenes formales e informales, éstas últimas son la mayoría de las organizaciones juveniles como pandillas, grupos de hip hop, grafiteros, tribus urbanas, entre otros; y los hemos reunido con las personas que formulan políticas públicas, logrando así que tengan una vinculación con el estado.

Con esto hicimos un diagnóstico juvenil y descubrimos que los jóvenes no conocen la oferta pública para ellos, ósea, todo lo que estamos haciendo es mostrarles a los jóvenes a todo a lo que tienen derecho.

Hay que destacar el trabajo de los profesores de la media en éste trabajo, pues, más del 90% de los jóvenes que están en edad escolar están en la escuela, pues hablar de jóvenes implica hablar de estudiantes, además se ha sensibilizado porque el problema de los jóvenes atañe a todo el mundo.

OC: Muchas veces los adultos tienen un imaginario negativo sobre los jóvenes ¿Cómo ha sido esa resignificación o ese proceso de cambio de visión de los adultos hacia los jóvenes?

MS: Ahí yo creo que es necesario decir, que esa imagen negativa que se hace el mundo adulto respecto de ésta diversidad cultural juvenil, que se conceptualiza a través de Michel Maffesoli como Tribus Urbanas tiene que ver con una gran responsabilidad de los medios de comunicación, y particularmente la televisión chilena, la imagen que transmiten los medios de los jóvenes, es una imagen tremendamente negativa, cuando aparecen los jóvenes en la televisión, es cuando cometen actos delictivos, cuando consumen alcohol y drogas, pero si hacen algo positivo eso no constituye noticia, por lo tanto nunca sale en los medios, así que lo que ve en la gente en los medios es que los jóvenes hacen cosas dañinas, se emborrachan, pelean, cometen delitos y generalizan, ahí está el problema, se generaliza a partir de casos puntuales como así son los jóvenes, y hay un tremendo trabajo de des estigmatización, porque la gente estigmatiza a los jóvenes, primero genera prejuicios, les tienen miedo, genera distancias.

Hay un trabajo que nosotros hemos logrado en ésta política local de desmontar esta imagen, pues los jóvenes no son esto, por ejemplo, hace unos tres años atrás viajó un joven de Coyhaique a Santiago, ósea, más de 1.500 kilómetros, llegó a la catedral de Santiago y asesinó al cura dentro de la iglesia, este joven vestía de negro, y los medios dijeron que un gótico mató un sacerdote y por lo tanto hay que tenerle miedo a los góticos porque todos son violentos, eso es falso, incluso dijeron que tenía una estética dark, y tras detenerlo y hacer los análisis de psiquiatría se dieron cuenta de que el joven tenía esquizofrenia y no tenía nada que ver con los góticos.

OC: ¿Se ha hecho algún trabajo con los medios de comunicación para acabar con esa estigmatización a los jóvenes?

MS: Lo hemos intentado y no lo hemos logrado, por ejemplo si citamos a una conferencia de prensa en la universidad, simplemente no van, los periodistas chilenos se rigen mucho por la espectacularidad y el dato duro.

Por ejemplo el tema de los mineros, un caso que se conoció en todo el mundo, eso género un tremendo rating, 24 horas transmitiéndolo, entonces claro si tú le vas a hablar de los jóvenes que están haciendo una actividad de beneficio con los adultos mayores, no se genera ninguna noticia, porque a nadie le interesa.

El trabajo con los medio no es fácil porque hay intereses económicos, los medios de comunicación chilena tienen dueño, pertenecen a la empresa privada, entonces claro no se genera publicidad ni dinero.

Hay otro ejemplo muy importante, un día fui invitado a un programa de televisión que se llamaba Debate, para hablar sobre la violencia juvenil, el formato del programa era invitar a dos personas a favor de los jóvenes y dos en contra. Cuando el programa comenzó que era transmitido en directo, comenzamos a descubrir que los cuatro estábamos de acuerdo, y a la hora de la pausa la animadora del programa (muy conocida en Chile) nos regaña porque no estábamos peleando y estaba bajando el rating, yo me quedé de una pieza, el tema era un espectáculo, a ella no le interesaba el tema de verdad.

OC: Su primer título fue Laboratorista Dental, ¿por qué decidió cambiar su profesión?

MS: Todo tiene que ver con mi historia personal, cuando yo era joven siempre fui muy organizado, fui boy scout, participé en la parroquia, hacia teatro, estuve muchos años en un grupo folclórico, siempre estuve haciendo cosas, entonces cuando llegó el momento de llegar a la universidad, pues como mis padres no fueron universitarios y mi único hermano en ese tiempo era estudiante de ingeniería, pero yo quería estudiar teatro y mi hermano me dijo que eso no era una carrera. Y como mi hermano me dijo que no entonces comencé a buscar otras opciones y me postulé a Laboratorista dental en odontología, y por mi buen puntaje quedé de inmediato, pero cuando terminé la carrera dije que me dejaran terminar lo que yo quiero.

Yo quería trabajo social, porque eso era lo que hacía antes de ser universitario, y cuando estudié esto a mí me encantó hasta el día de hoy, en encanta, lo disfruto plenamente.

OC: Finalmente, un consejo a los jóveves.

MS: Yo le digo a los jóvenes y sobre todo a los universitarios es que estudien lo que les gusta porque eso los va a acompañar toda la vida, sea pedagogía, arte, ingeniería, medicina o trabajo social, que se lo incorporen en su proyecto de vida, que la profesión que estudien los acompañe en su proyecto de vida, que sea un complemento de lo que ellos quieren ser y hacer en su vida, y si estudian lo que les gusta lo potencian y van a ser buenos en eso, dicho de otra menera, que no sea sólo el lucro lo que los motive a estudiar una carrera, porque uno puede ser más feliz sin necesidad de tener tantos recursos.