Información enviada por Jaime Andrés Pérez Taborda, Estudiante de Ingeniería Física, a la comunidad universitaria.



El proyecto que modificó el instituto Colciencias al Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación, se radicó en la cámara sexta de representantes, que tiene entre sus funciones tratar temas investigación de ciencia y tecnología, en julio del 2007 bajó la radicación número 028. Este se debatió en el senado Como proyecto de ley 138 de 2008.

Finalmente la comisión accidental de conciliación presentó el texto conciliado y en plenaria el congreso aprobó el proyecto de ley 1286 en diciembre de 2008. El presidente sancionó la ley en enero de 2009.

La iniciativa fue entablada por Jaime Restrepo Cuartas, médico y representante a la cámara de Antioquia por el partido de la U, en compañía de la senadora Marta Lucía Ramírez, miembro del mismo partido. Esto hace pensar que es inevitable que el presidente no conociera, y respaldara el apoyo de le ley desde antes que se radicara, es imposible que al menos no contara con el aval del gobierno desde su radicación, como lo quieren hacer ver.

Fueron más de 20 años para que se modificara la ley 29 de 1990. Esta ley permitió armar de una figura jurídica al Instituto Colombiano para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, Colciencias. Con la categoría de institución pública vinculada al ministerio de educación, tenía como fin fomentar la investigación científica y el desarrollo tecnológico, con un presupuesto ajustado a la planeación del ministerio de hacienda. Con la nueva ley, Colciencias en la categoría de departamento lo pone al nivel del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS. Y otros departamentos dándole mayores facultades y autonomía para el desarrollo de sus funciones, lo que también implica una mayor asignación presupuestal. ¿Será qué este presupuestos igualara o será mayor al que la seguridad democrática invierte y propende en departamentos e instituciones de seguridad?
La esperanza de un mayor presupuesto es desalentadora, aun que el director general de Colciencias, Juan Francisco Miranda Miranda, sostiene que la idea es llegar a contar con un presupuesto para la ciencia de 1% del PIB en el año 2010, y que con el conocimiento de la ciencia, su aporte y su construcción contribuya para el mejoramiento de la economía, permitiendo un mayor crecimiento del PIB, y por ende de recursos para este departamento. Es decir la asignación presupuestal aun no es clara, no hay una planificación y esta depende en relación con la política de gasto público. Aun así con estas proyecciones el presupuesto es muy poco comparándolo con asignaciones de presupuestos en temas como la guerra.

Miranda, cree que el tema del presupuesto se tiene que planificar, ya que absorber recursos en investigación implica un proceso. Habla que el reto es ajustar la investigación a los recursos, pero garantizando la calidad de las investigaciones. Es decir trabajar con los pocos recursos partiendo de investigaciones seleccionadas, de las necesidades de cada zona y buscando que las investigaciones contribuyan a la productividad de las regiones y el país. También toca hacer una buena selección de las herramientas, que no implique malgastar el dinero, pensado en una construcción y aplicación de estrategias en la selección de investigación para la inversión de los recursos. Esto parece ser algo que se basa en un exclusión de investigaciones, ajustar la investigación a los pocos recursos se pude hacer, pero es trabajar de forma mediocre en el avance científico. Para la ciencia no hay que mitigar ni esfuerzos, ni recursos. Contar con mayores herramientas, no implica malgasta el poco dinero, si se cuenta con mayores recursos el proceso investigativo será más valioso, ninguna adquisición para fortalecerlos es mala, por el contrario permite mayor calidad que un trabajo científico a gatas.

Hacer investigación seleccionada teniendo como criterio de evaluación el aporte al desarrollo productivo y económico es excluir investigaciones valiosas, que le apuestan a otros campos como lo social y ambiental.
El Director, afirma que la idea el cambiar el aparato productivo, tener el conocimiento como base e instrumento del desarrollo productivo. Invertir en ciencia es invertir en soluciones de problemas, por eso el fortalecimiento del Fondo José Francisco Caldas, permite la articulación de la ayuda financiera del gobierno y del sector privado. Si bien la ley habla de la investigación y su incidencia en el aporte de lo social, sin duda lo más importante para esta ley y el gobierno es el aporte de la ciencia al desarrollo económico, propugnando por la creación de empresas. Teniendo como objetivo el gran aporte de la ciencia y su impacto en el sector productivo nacional. La ley es clara en fortalecer la investigación en relación con el sector privado productivo, algo que podría sesgar las investigaciones a intereses económicos. Aun así es importante que lo sectores privados se vinculen al desarrollo de investigaciones, las apoyen pero que no las manipulen. De igual forma tenemos que preguntarnos donde queda la ciencia que trabaja en problemas sociales, propicia investigación para generar condiciones de vida más dignas, es que la investigación científica no es solo un tema de producción económica.

Finalmente es claro que la ley establece un departamento público que tiene toda la incidencia del gobierno. El consejo asesor que se estable para este departamento son el director, algunos ministros, director del SENA, cuatro personas con trayectoria académica y científica designados por el presidente, otras cuatro del sector productivo también designadas por el presidente y dos más del sector científico. Con esto es claro que es un órgano del gobierno, que aunque independiente tiene un control presidencial. Que aparta del asesoramiento del diseño de políticas referentes a investigaciones científicas y competentes a este departamento, a los que están involucrados en estos procesos de investigación. Dónde quedan los estudiantes, los jóvenes que están investigando, los maestro que acompañan y desarrollan investigaciones, la representación de las universidades este asesoramiento no es que sea representativa y sin embargo son están las que guardan mayor relación con la investigación y tal vez más que el sector productivo.

El reto es claro, es aumentar la investigación de calidad en número. La calidad no implica que se tengan menos investigaciones por no estar a la altura, si no fortalecerlas para aumentar el nivel y que no se vean acortadas por ajuste al presupuesto. Es este sentido la motivación y apropiación investigativa es un parámetro que la ley de forma valiosa establece, y que junto a la divulgación permite crear una cultura investigativa.


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