Es preocupante el robo de libros que se hace a los estudiantes de la Universidad Tencológica de Pereira, libros que por lo general son vendidos a comerciantes de libros de segunda, para ser revendidos.



¿Qué está pasando con nuestra sociedad que no ve en los libros a unos amigos del conocimiento?

¿Qué hacer con una sociedad que ha encontrado en los estudiantes un objetivo de atraco?

¿Qué está pasando con la ética de los libreros que ven en los delincuentes que le llevan libros robados, una oportunidad de negocio?

¿Qué está pasando con los estudiante que traen la razón de cuánto vale el rescate de libros robados?

¿Por qué un estudiante tiene que pagar por el libro que localiza en el "mercado negro" y, sin temor a equivocarse, se trata del libro que días antes le fue robado?

¿Qué hacer con un estudiante que sin recursos económicos pierde, además de sus documentos de identificación y notas de clase, los libros (generalmente costosos) por los que tiene que responder en la biblioteca?

¿Por qué apoderarse de un libro que encuentran abandonado en los predios de la universidad y está identificado con sellos de la biblioteca, si un usuario deberá responder por su devolución?


En algo podemos contribuir.


GLORIA ELENA MORENO H.
Coordinadora Servicios al Público
Biblioteca Jorge Roa Martinez