Le pidió trabajo directamente al rector y selo dio. A solo un día de iniciar como vigilante, fue señalado como policía infiltrado y lo lincharon los estudiantes que estaban en una revuelta. En la UTP ocupó solo dos cargos, el segundo fue en el anfiteatro de Medicina, allí se jubiló hace menos de una semana. La Universidad le dio lo que nunca imaginó antes: Estabilidad, afectos y la oportunidad de hacer una familia que lo hace feliz.
Categorías: Vicerrectoría Administrativa y Financiera


















