En el proceso formativo de los futuros educadores, el contacto directo con el territorio y sus comunidades resulta determinante. Desde la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Tecnológica de Pereira, las prácticas pedagógicas se consolidan como un eje estructurante para que los estudiantes contrasten los conceptos académicos con las dinámicas reales del sistema educativo y de su entorno social.
Así lo expone el docente Luis Humberto Rendón, coordinador y dinamizador de este proceso en la facultad, quien resalta el valor transformador que tiene la inmersión temprana de los practicantes: “La práctica es un escenario y un espacio donde los futuros licenciados tienen la posibilidad de concatenar la teoría con la realidad educativa. En esos espacios ellos tienen un real escenario de aprendizaje que no tienen en la institución, en la universidad, en su espacio de formación; pero que cuando van a los escenarios de las instituciones educativas y otros escenarios de educación no formal, van a conocer la realidad educativa del país, se van a empapar y van a conocer cómo es la dinámica real y el contexto de enseñanza-aprendizaje en la ciudad”.




El programa despliega su labor a través de tres modalidades estratégicas: instituciones educativas formales, espacios comunitarios y escenarios de observación. Esta red de trabajo no solo abarca distintos puntos de Pereira, sino que extiende su radio de acción e impacto pedagógico a departamentos vecinos.
Particularmente, los escenarios de observación permiten una aproximación analítica a la gestión institucional y a campos interdisciplinares, como explica el profesor Rendón: “Hay escenarios que son educativos, pero los estudiantes no tienen una intervención directa con el proceso de enseñanza-aprendizaje, sino que van y entienden cuál es la dinámica educativa, qué es una institución educativa, qué es un PEI, cuáles son las políticas que rigen esa institución. Son escenarios de conocimiento. Pero también tienen posibilidad de estar en otros escenarios donde hay un componente comunicativo o educativo: empresas u organizaciones con planes de comunicación, redes sociales o proyectos pedagógicos institucionales —como Bienestar Familiar o Comfamiliar—, donde ejercen competencias comunicativas que también forman parte del perfil del licenciado que formamos”.
Tras las afectaciones y retos sociales derivados del reciente sismo en la región, la facultad logró reorganizar y reactivar sus convenios y presencias en el territorio. Actualmente, entre 12 y 14 instituciones educativas han reanudado labores y acogen nuevamente a los practicantes de la universidad.
Con cerca de 300 estudiantes activos en campo, la Facultad de Ciencias de la Educación de la UTP reafirma su compromiso con el fortalecimiento del tejido social, preparando profesionales capaces de comprender, acompañar y transformar las realidades de las aulas y sus comunidades.








