A través de la implementación de huertas comunitarias, una biofábrica, un vivero y procesos de formación en agroecología, la Universidad Tecnológica de Pereira y la CARDER avanzan en el fortalecimiento de la autonomía alimentaria, la conservación de semillas nativas y la recuperación de prácticas ancestrales de las comunidades indígenas del departamento.

La Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), a través del Centro de Gestión Ambiental, en articulación con la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER), continúa desarrollando acciones orientadas a la protección ambiental y al fortalecimiento de las capacidades productivas de las comunidades indígenas, en el marco del Contrato Interadministrativo 898-2026.

Esta iniciativa responde al cumplimiento de los acuerdos de consulta previa establecidos en los Planes de Ordenación y Manejo de Cuencas Hidrográficas (POMCA) de Campoalegre y otros directos al Cauca, y del río Risaralda, instrumentos de planificación ambiental que orientan el uso sostenible del suelo, el agua, la flora y la fauna en sus respectivas áreas de influencia.

Las acciones contemplan el trabajo con el Resguardo Indígena de Suratena, ubicado en el municipio de Marsella, y con la comunidad indígena Emberá Chamí de Guática, reconociendo sus conocimientos tradicionales y su papel fundamental en la protección de los ecosistemas y la biodiversidad del territorio.

Agroecología y producción sostenible desde los territorios

En la comunidad Emberá Chamí de Guática se han logrado avances en la implementación de huertas comunitarias, una biofábrica comunitaria y un vivero, espacios que permiten fortalecer la producción sostenible de alimentos y promover el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.

Estas iniciativas están acompañadas de procesos de formación en agroecología, mediante los cuales los participantes adquieren herramientas para el establecimiento y manejo de cultivos, la conservación de semillas criollas y nativas y la aplicación de prácticas agrícolas que respetan los ciclos naturales y las características ambientales de sus territorios.

Uno de los componentes fundamentales de este trabajo es el diálogo de saberes, que permite integrar los conocimientos técnicos con las prácticas tradicionales de las comunidades indígenas, promoviendo el intercambio de experiencias y la recuperación de conocimientos transmitidos de generación en generación.

Rescatar las semillas nativas es preservar la vida y la cultura

Para las comunidades indígenas, el fortalecimiento de sus sistemas alimentarios representa no solo una oportunidad para mejorar su seguridad alimentaria, sino también una forma de preservar su identidad cultural y garantizar la transmisión de conocimientos ancestrales a las nuevas generaciones.

José Moisés Motato, médico ancestral del resguardo Emberá Chamí del municipio de Guática, destacó la importancia del acompañamiento institucional y los aprendizajes adquiridos durante este proceso.

“Con la articulación del POMCA, la CARDER y la UTP hemos estado recibiendo capacitación para la siembra de huertas alimenticias y plantas medicinales, rescatando nuestras semillas nativas. Hemos aprendido bastante con ellos y estas enseñanzas son muy importantes para nosotros, porque así nuestras futuras generaciones tendrán alimentos sanos y podremos seguir cuidando nuestra vida y nuestra salud”, expresó Motato.

El trabajo articulado entre la UTP, la CARDER y las comunidades indígenas busca contribuir a la conservación de la biodiversidad, el fortalecimiento de los sistemas productivos sostenibles y la construcción de alternativas que favorezcan la soberanía y seguridad alimentaria.