La Oficina de Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Pereira verificó el estado de los estudiantes, gestionó alojamiento y alimentación y coordinó con embajadas y universidades su retorno o reubicación.
Cuando ocurrió el sismo del 10 de agosto, 31 estudiantes internacionales que se encontraban en Pereira, provenientes de Alemania, Brasil, Egipto, Francia, México, España y Colombia, quedaron en una situación que exigía una respuesta inmediata por parte de la Universidad Tecnológica de Pereira.




«La primera tarea de la Oficina de Relaciones Internacionales fue establecer dónde estaba cada uno de ellos, se realizó contacto individual, se verificó que estuvieran bien y se activó una estrategia de acompañamiento y protección», explicó Carolina Cuartas Nader, directora de Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Pereira.
El segundo reto fue garantizar la seguridad de los estudiantes extranjeros. Algunos habían perdido los lugares donde residían, por lo que fue necesario encontrar rápidamente un espacio común que permitiera garantizarles alojamiento, alimentación, agua, energía y conectividad.
Los estudiantes fueron trasladados a Plaza U, un edificio de aparta estudios cerca de la Universidad, desde donde la Oficina de Relaciones Internacionales pudo mantener el acompañamiento y facilitar la comunicación con sus familias y las universidades de origen.
La atención, sin embargo, no terminó con el traslado. Las diferentes nacionalidades y situaciones particulares de los estudiantes hicieron necesario buscar soluciones específicas para cada caso. Para ello, la Universidad activó su red internacional y comenzó a coordinar con aliados, embajadas e instituciones de educación superior las alternativas de retorno a sus países de origen o de reubicación en otras universidades colombianas.
Cuatro estudiantes brasileños lograron regresar mediante un vuelo consular a Medellín y posteriormente continuaron su viaje hacia sus lugares de origen.
En el caso de 10 estudiantes mexicanos, la coordinación entre la Oficina de Relaciones Internacionales, la Embajada de México y las instituciones de educación superior aliadas permitió gestionar su traslado en un avión de ayuda humanitaria de la Fuerza Aérea Mexicana.
Con 5 estudiantes franceses, la Universidad continúa trabajando en diferentes alternativas para garantizar la continuidad de su experiencia académica, entre ellas la posibilidad de una reubicación temporal en otras universidades colombianas.
De igual manera, se mantiene el acompañamiento a una estudiante alemana y a su institución de origen, con el propósito de encontrar una alternativa que permita garantizar tanto su continuidad académica como su bienestar.
La respuesta implicó, en cuestión de horas, localizar a los estudiantes, verificar su seguridad, organizar alojamiento y alimentación, establecer comunicación con sus familias, activar canales diplomáticos y académicos y encontrar alternativas particulares para cada situación.
“Ha sido una labor titánica, pero estamos muy satisfechos de que todos nuestros estudiantes internacionales están sanos y salvos y pueden regresar a casa”, señaló la responsable de la Oficina de Relaciones Internacionales.
La experiencia también puso a prueba la capacidad de respuesta de la red de cooperación construida por la Universidad durante años. Para la Oficina de Relaciones Internacionales, el trabajo desarrollado durante la emergencia demuestra que las alianzas internacionales adquieren un significado concreto cuando deben convertirse en acciones de solidaridad y soluciones para las personas.
“Para mí, el verdadero valor de la cooperación internacional llega cuando una situación como esta sucede y las alianzas se convierten en solidaridad, cooperación y soluciones concretas para las personas”, afirmó Carolina Cuartas.
De esta manera, la Universidad Tecnológica de Pereira logró acompañar a sus estudiantes internacionales durante la emergencia, garantizando su protección y coordinando, según cada caso, su retorno a sus lugares de origen o alternativas para la continuidad de sus procesos académicos en Colombia.








