En un paso decisivo hacia la sostenibilidad ambiental y el cumplimiento de los tratados internacionales de Colombia, la Universidad Tecnológica de Pereira ratificó su compromiso para la creación del Centro de Regeneración de Gases Refrigerantes, un proyecto de alto impacto que estará adscrito al Laboratorio de Análisis de Calidad de Aire y Emisiones Atmosféricas de la Facultad de Ciencias Agrarias y Agroindustria.

El anuncio se dio tras la participación de la institución en la reunión semestral de la Unidad Técnica de Ozono (UTO) del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. El docente Darwin Hernández Sepúlveda, vinculado al laboratorio, destacó la importancia de este encuentro periódico en el que se evalúan los avances del país en la materia, se consolidan las cifras relacionadas con las toneladas de gases refrigerantes regenerados y se analiza su nivel de impacto ambiental.

«Colombia es un país firmante y activo en los acuerdos internacionales para la protección de la capa de ozono y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Al adquirir estos compromisos, el país asume metas nacionales estrictas. Contar con un Centro de Regeneración de Gases Refrigerantes en la UTP, constituirá un aporte directo y fundamental para mitigar la emisión de sustancias agotadoras de la capa de ozono, y para cumplir las metas nacionales en esta materia», explicó el profesor Hernández.

 A diferencia del reciclaje simple, el proceso de regeneración es un proceso técnico certificado, a través del cual se extraen los gases de desecho de equipos de climatización, y son sometidos a un tratamiento avanzado para eliminar impurezas, humedad y aceites, devolviéndolos a una calidad idéntica a la de un gas virgen. Al devolverle sus condiciones originales, el gas puede ser reintroducido de forma segura en el ciclo productivo con una vida útil mayor.

El rol de la UTP en este ecosistema será estratégico, al convertirse en el puente que permitirá a las empresas privadas tanto generadoras como gestoras, regenerar gases refrigerantes provenientes de equipos de refrigeración, tanto domésticos como industriales, evitando que sean liberados a la atmósfera, y evitando por lo tanto un impacto ambiental negativo. 

El desarrollo de esta iniciativa se soporta en una alianza de alto nivel con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Gracias a un convenio marco con la Unidad Técnica de Ozono (UTO), la universidad ya cuenta con equipos especializados de alta tecnología indispensables para ejecutar el proceso de regeneración.

Con el fin de iniciar la operación formal, el equipo del laboratorio avanza a paso firme en el cumplimiento de los requisitos legales:

  • Términos de referencia como primer requisito para tramitar la licencia ambiental: Este paso ya fue superado con la solicitud y recepción de los lineamientos por parte de la autoridad ambiental, en este caso la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER).
  • Estudio de Impacto Ambiental (EIA): Actualmente, el laboratorio se encuentra elaborando el Plan de Manejo Ambiental (PMA) como instrumento técnico y legal para acceder al otorgamiento de la licencia ambiental por parte de la CARDER, y por lo tanto, poner en funcionamiento el centro.

Además del respaldo ministerial, el éxito del proyecto radicará en un trabajo articulado a tres bandas: el rigor de la academia, la vigilancia y control de la autoridad ambiental local (CARDER), y la sinergia con el sector privado y empresarial, principales aportantes de las sustancias a tratar. Con este proyecto, la Facultad de Ciencias Agrarias y Agroindustria de la UTP no solo fortalece su actividad investigativa, sino que lidera con soluciones tangibles en la lucha contra el cambio climático desde la región cafetera.