En una jornada marcada por el ingenio y el encuentro de la comunidad académica, la Facultad de Mecánica Aplicada celebró una edición más de los Ingeniagames. Este evento, que logró reunir a estudiantes, docentes y personal administrativo, se consolidó como un espacio fundamental para medir las competencias técnicas y el conocimiento disciplinar a través de una dinámica de sana competencia y juego.

Un despliegue de habilidades académicas

Desde las primeras horas de la jornada, el Auditorio del Bloque 4B se convirtió en el epicentro de los retos intelectuales. Las actividades iniciaron con las Olimpiadas en Matemáticas y Ortografía, donde los participantes pusieron a prueba su capacidad de razonamiento lógico y expresión crítica. Según los asistentes, estas pruebas permitieron evidenciar no solo los conocimientos adquiridos en las aulas universitarias, sino también las bases formativas fortalecidas a lo largo de su trayectoria académica.

Durante la tarde, la programación continuó con desafíos de alta precisión y diseño. La Olimpiada en Metrología y la competencia «Desarrollando y Calculando» exigieron a los futuros profesionales un manejo riguroso de la técnica y la programación aplicada. Por su parte, el atractivo principal y novedad de la jornada fue la Olimpiada ‘Pasta-Melo’. Este desafío de ingeniería civil evaluó la creatividad y la resistencia de materiales, exigiendo a los equipos diseñar estructuras capaces de soportar cargas críticas bajo presión. Con esta prueba, el programa de Ingeniería Civil aportó un componente de innovación y destreza física que se consolidó como el hito de la jornada.

Integración y comunidad

Más allá de la competencia técnica, los Ingeniagames se vivieron como un escenario de unión institucional. El Hall del Bloque 4A fue el punto de encuentro para la frijolada, un espacio de integración que permitió estrechar vínculos entre los diferentes estamentos de la facultad en un ambiente de cercanía y colaboración.

La jornada también dio espacio a la expresión cultural y el deporte. El cierre estuvo protagonizado por una presentación musical en el Hall del Bloque 4B, destacando el talento artístico de los integrantes de la facultad, y un encuentro de fútbol en la cancha principal, reafirmando que el equilibrio entre la formación académica, el arte y la actividad física es esencial para la convivencia universitaria.

Reconocimiento al esfuerzo colectivo

El éxito de esta edición fue posible gracias al respaldo y la gestión coordinada de administrativos, profesores y estudiantes, quienes facilitaron la logística para que cada reto se desarrollara con rigor informativo y excelencia. Los estudiantes manifestaron su agradecimiento por la apertura de estos espacios que, además de poner a prueba sus destrezas, fomentan el sentido de pertenencia y la cercanía entre todos los miembros de la Facultad de Mecánica Aplicada.

Con esta jornada, la facultad no solo celebra el conocimiento, sino también la capacidad de su comunidad para enfrentar retos con profesionalismo y espíritu de equipo.