Bajo el liderazgo del programa de Ingeniería Electrónica de la Universidad Tecnológica de Pereira y el apoyo de la IEEE, se llevarán a cabo una serie de bootcamps especializados en el diseño de circuitos integrados. La iniciativa busca enfocarse en soluciones locales como un chip diseñado específicamente para la clasificación de café y vinculando a la región con la cadena de suministro global.




El panorama de la tecnología en Colombia está viviendo una transformación desde las aulas y laboratorios de la Universidad Tecnológica de Pereira. Arley Bejarano, director del programa de Ingeniería Electrónica, junto al capítulo estudiantil CAS de la IEEE, lidera una estrategia para convertir a la región del eje cafetero en un polo de diseño de semiconductores, un sector que mueve la economía mundial.
El proyecto central es un bootcamp donde estudiantes de la UTP, la Universidad del Quindío e incluso jóvenes de colegios locales, aprenden a crear sus propios chips. Según Arley Bejarano el objetivo es romper paradigmas:
«normalmente era como un paradigma que teníamos de que eso en Colombia no se diseña, no se hace, pero hemos venido dándole fuertemente a esta parte… las empresas que diseñan chips nos están buscando a nosotros».
Uno de los resultados de estos bootcamps es el desarrollo de tecnología aplicada a la industria de la región. El equipo trabaja en un circuito integrado diseñado para tareas específicas de la agricultura local «uno de los chips que esperamos obtener es para clasificación de color en café, entonces es una tecnología de un chip ya aplicado a algo que conocemos aquí», mencionó.
Esta innovación se enmarca en la iniciativa mundial Tiny Tapeout, que permite a diseñadores independientes enviar sus circuitos a fabricar en serie. Debido a la alta demanda global y los cronogramas estrictos de las fábricas de semiconductores, el proceso requiere precisión; los diseños finales se enviarán este mes y se espera recibir los componentes físicos para pruebas en aproximadamente un año.
Por su parte, Juan Pablo Tabares, presidente del capítulo CAS de la IEEE, enfatizó que este esfuerzo busca resultados técnicos y un cambio en la mentalidad de los estudiantes y la comunidad.
«Desde el CAS, desde la IEEE, le damos un nuevo ambiente a los estudiantes… como esas cosas tan novedosas como es desarrollar un chip… para que esta región tenga ese fuerte tecnológico que siempre hemos estado buscando».
La apuesta de la UTP busca seguir los pasos de potencias tecnológicas actuales. Arley Bejarano recordó que hace cinco décadas Taiwán tampoco era un referente en la materia, pero hoy es una «islita que mueve el mundo». Con este espíritu, el programa busca generar una «riqueza de inteligencia» que ofrezca alternativas económicas lícitas y de alto valor agregado para el país.








