La Universidad Tecnológica de Pereira avanza en la implementación del Registro Único Ambiental (RUA), un proceso liderado por el Centro de Gestión Ambiental que articula a distintas dependencias para reportar información sobre el uso de recursos naturales. 

El RUA tiene como objetivo recopilar en una sola plataforma toda la información relacionada con el uso de recursos naturales, permitiendo la construcción de un expediente ambiental por cada entidad. Este expediente será de acceso público, facilitando que cualquier ciudadano conozca la gestión ambiental de las organizaciones.

En este contexto, la universidad reportará información como el acceso a recursos biológicos en procesos de investigación especialmente en actividades de recolección de especímenes, los aprovechamientos forestales asociados a obras de infraestructura en el campus, así como los permisos y trámites gestionados ante la autoridad ambiental.

“Este proceso busca que toda la información ambiental de los usuarios del país se concentre en un solo sistema, permitiendo construir un expediente ambiental al que pueda acceder cualquier ciudadano”, explicó Mónica Soto, profesional del centro de gestión ambiental.

“Lo que pretende el Ministerio es garantizar que el acceso a los recursos naturales se haga de manera sostenible, a través de la verificación y validación de la información reportada por cada usuario”, añadió.

De acuerdo con la profesional, aunque el reporte ambiental ya era una obligación para el sector manufacturero, actualmente se ha ampliado a otros sectores, incluyendo el ámbito institucional y de servicios, donde ahora la universidad asume un papel activo como usuario del sistema. Este cambio responde a la necesidad de integrar en una sola plataforma todos los datos ambientales del país, fortaleciendo los mecanismos de control, seguimiento y transparencia.

En el caso de la Universidad Tecnológica de Pereira, el proceso implica el reporte de información clave como el acceso a recursos biológicos en proyectos de investigación, los aprovechamientos forestales asociados a obras de infraestructura, así como los permisos y trámites gestionados ante la autoridad ambiental. Asimismo, se incluye el registro del funcionamiento operativo relacionado con el uso de recursos como agua, aire, energía y suelo, información que es objeto de vigilancia por parte de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER).

“Por primera vez este año estamos realizando el reporte. Nos encontramos en un proceso de aprestamiento, con cerca de nueve dependencias involucradas en la entrega de información”, señaló, quien también destacó que actualmente se avanza en el análisis y cargue de datos en el aplicativo dispuesto por el Ministerio de Ambiente.

Este proceso, que inició en enero y finalizará hasta este mes de abril, se desarrolla en cumplimiento de la Resolución 0839 de 2023 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. A nivel institucional, la universidad ha adoptado la Resolución Rectoral 7576 de 2025, mediante la cual se delega en las diferentes dependencias la responsabilidad de reportar información en componentes como el biótico, agua, aire, energía y otros recursos naturales.

Más allá de su carácter normativo, el RUA se proyecta como una oportunidad para fortalecer la gestión ambiental universitaria. En ese sentido, su implementación no solo responde a una exigencia legal, sino que también reafirma el compromiso institucional con la sostenibilidad y la consolidación de un campus más sustentable.