Lo que comenzó en 2013 como una gestión técnica para solucionar un inconveniente con la celda de manufactura, se transformó en la semilla de uno de los espacios tecnológicos más avanzados de la Universidad Tecnológica de Pereira. El Laboratorio de Manufactura Flexible (anteriormente conocido como Celda de Manufactura), adscrito a la Facultad de Ciencias Empresariales, es hoy un referente nacional en la formación de ingenieros industriales preparados para los retos de la industria 4.0.



Al frente de este proceso está el ingeniero John Andrés Muñoz, un nariñense que el destino trajo a Pereira y que, tras cursar su maestría en Sistemas Automáticos de Producción aquí en la UTP, se convirtió en el motor de la transformación de este espacio.
La evolución del laboratorio ha sido constante. Muñoz recuerda que a su llegada contaban con un robot Mitsubishi de 2003, funcional pero con un enfoque puramente académico. Luego de unos años y teniendo en cuenta las observaciones de los pares de EUROACE, la universidad y la facultad realizaron una apuesta económica ambiciosa para dotar el espacio con tecnología de punta.
«En 2018 adquirimos un robot de ABB, líder mundial en robótica. En ese momento, junto a la Universidad Nacional de Bogotá, fuimos la segunda institución en el país en contar con este tipo de tecnología. Fuimos pioneros», destaca el director Muñoz.
Esta transición hacia marcas industriales no es casualidad. El objetivo es que los estudiantes interactúen con los mismos equipos que encontrará en las grandes plantas de producción del mundo, reduciendo la brecha entre la academia y el mundo laboral real.
Hoy, el Laboratorio de Manufactura Flexible no solo es «un brazo robótico». El espacio ha diversificado su oferta tecnológica para cubrir múltiples frentes de la ingeniería moderna:
- Impresión 3D: Con tres estaciones activas para el prototipado de piezas y componentes.
- Realidad Virtual: Equipos de inmersión 3D utilizados para el diseño de fábricas y el diseño y análisis de puestos de trabajo.
- Visión Artificial: Cámaras industriales para el control de procesos.
- PLCs Industriales: Sistemas de control de marcas reconocidas como Siemens.
- Fishertechnik: Equipos didácticos para el proceso de enseñanza/aprendizaje que permiten formación técnica de alto nivel.
Más allá de las máquinas y el software, el corazón del laboratorio son sus estudiantes. Actualmente, el semillero de investigación cuenta con 12 integrantes activos, sumados a un grupo élite de 5 estudiantes vinculados a proyectos de investigación de alto impacto, muchos de ellos alineados con la formación doctoral del profesor Muñoz en robótica y programación de operaciones.
Sin embargo, el alcance es mucho mayor. El laboratorio es el centro de prácticas de las asignaturas del área de producción del programa de Ingeniería Industrial, permitiendo que cientos de futuros profesionales entiendan, desde la práctica, cómo la automatización hace que un proceso sea más eficiente y productivo.
«El objetivo es brindarles un escenario donde puedan interactuar con tecnologías de última generación y den su visión desde la ingeniería industrial para facilitar la implementación de estas herramientas en procesos reales», concluye Muñoz.
Con este tipo de espacios, la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Tecnológica de Pereira reafirma su compromiso con la excelencia académica y la vanguardia tecnológica, preparando a sus egresados no solo para soñar el futuro, sino para construirlo con sus propias manos.








