Ha conquistado 5 títulos en la UTP. Es el tercero de tres hermanos que estudiaron en la UTP, compartió su tiempo entre los salones de clase y en espacios donde hacía monitorías. La Universidad se convirtió en su sueño laboral y de crecimiento profesional. Fue visible en la gestión de los Auditorios, inventarios y ahora vela por el sistema de aseguramiento de los bienes de la UTP. El campus nunca fue ajeno a su vida, se daba el roce por el galpón cuando era estudiante de colegio.





La historia de Juan Guillermo Domínguez Montañés con la Universidad Tecnológica de Pereira comenzó cuando aún era adolecente y estudiante de bachillerato y mucho antes de que imaginara trabajar en ella. A mediados de la década de 1990, ya tenía sus primeros acercamientos al campus.
Estudiaba en el Instituto Técnico Superior y, como muchos jóvenes de la época, aprovechaba cualquier oportunidad para acercarse a la universidad. A veces, recuerda con una sonrisa, él y sus compañeros se escapaban del colegio para ir a la cafetería central y a la frutería de la Tecnológica y sentir de cerca el ambiente universitario. “…para nosotros era un reto llegar a la universidad, nos hacía sentir diferentes a los otros jovencitos del colegio, era como una licencia que teníamos los próximos bachilleres”.
Ese primer contacto fue especial, porque despertó un propósito que pronto se haría realidad. En 1996 se matriculó en el programa de Tecnología Eléctrica, motivado por aquellos conocimientos que adquirió en grados 10 y 11 donde eligió su enfoque vocacional y también por el ejemplo de sus hermanos mayores, quienes ya eran estudiantes de la institución.
“Uno siempre soñaba con venir a estudiar aquí y convertirse también en egresado de la universidad”, recuerda.
Lo que no imaginaba entonces era que la universidad terminaría convirtiéndose también en el escenario de su vida profesional y personal.
Las monitorías como inicio laboral
Mientras avanzaba en sus estudios, Juan Guillermo comenzó a vincularse a la universidad a través de monitorías. Primero participó en programas de trabajo social y luego en actividades relacionadas con los laboratorios de Tecnología Eléctrica.
Poco después surgió la oportunidad de apoyar la gestión de los auditorios de la institución, una experiencia llena de aprendizajes que moldearon su nivel de responsabilidad y compromiso institucional, fue el inicio de su trayectoria laboral dentro de la universidad. Para “Juangui”, como lo llaman sus amigos, encontrar a Luis Enrique Betancur fue trascendental. “Gané la confianza de Luis Enrique y se convirtió, podría decirlo, en mi mentor”.
Las monitorías no solo representaban una oportunidad de aprendizaje, sino también un apoyo importante para continuar con sus estudios. En ese momento, al graduarse sus hermanos, el costo de su matrícula aumentó y fue necesario buscar alternativas para poder sostener su formación académica.
Ese proceso lo llevó a asumir mayores responsabilidades y a proponer mejoras en los procedimientos que se realizaban en los auditorios, especialmente en la organización de horarios, el control de horas de trabajo y el manejo de reservas.
Con el tiempo, esas iniciativas dieron paso a uno de los primeros procesos de modernización en esa área: la digitalización del sistema de reservas de auditorios, que hasta entonces se manejaba mediante registros manuales.
Ese aporte fue clave para que, hacia el año 2001, se le ofreciera continuar vinculado a la universidad como auxiliar. “Fue un momento especial, cuando Luis Enrique y la Jefa de Servicios Institucionales de entonces, Luz Dary Osorio confiaron en mi y me permitieron demostrar mis capacidades y eso me permitió una vinculación como auxiliar” recordó Juan Guillermo.
Nuevas responsabilidades
Con el paso de los años, su trabajo en la universidad continuó evolucionando. En 2008 fue promovido al cargo de técnico y posteriormente pasó a desempeñar nuevas funciones en el área de inventarios del Almacén General.
En ese momento, la institución adelantaba procesos de revisión y modernización de los procedimientos relacionados con el control de activos, lo que implicó también una actualización tecnológica en la gestión de inventarios.
Juan Guillermo hizo parte del equipo que trabajó en la reorganización de estos procesos, contribuyendo a fortalecer los mecanismos administrativos de la universidad.
Esa experiencia también despertó su interés por profundizar en temas relacionados con la logística y la gestión de procesos, lo que lo llevó a continuar con su formación académica.
Formación permanente
A lo largo de los años, la Universidad Tecnológica de Pereira no solo ha sido su lugar de trabajo, sino también el espacio donde ha construido su trayectoria académica.
Después de obtener su título de ingeniero industrial, continuó formándose con estudios de especialización en logística empresarial, gerencia de proyectos y posteriormente una maestría en gerencia de la cadena de suministro.
“En la UTP ya he obtenido cinco títulos y si se descuidan, hago otro más”, dice entre risas.








