En un esfuerzo por dotar a los futuros maestros de herramientas críticas para la intervención social, la Licenciatura en Educación Básica Primaria adscrita a la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Tecnológica de Pereira lideró una jornada clave enfocada en las Rutas de Atención y Vulneración de Derechos.



El evento, concebido como una actividad de extensión, busca cerrar la brecha entre la teoría académica y las realidades muchas veces complejas que enfrentan los niños y jóvenes en los entornos escolares del departamento.
Preparación para el «terreno real»
La iniciativa cobra especial relevancia en un contexto educativo donde el docente ya no es solo un transmisor de conocimientos, sino el primer respondiente ante posibles casos de negligencia, abuso o riesgo social.
La docente Alexandra Bedoya, de la Licenciatura en Educación Básica Primaria, destacó la importancia de que estos protocolos formen parte del ADN profesional de los estudiantes:
«Estamos aquí en una actividad de extensión para fortalecer los conocimientos, las condiciones y las prácticas sobre las rutas de atención y vulneración de derechos, lo cual le permitirá a los docentes en formación actuar de manera oportuna en los contextos académicos y comunitarios donde desenvuelvan sus prácticas educativas», señaló la académica.
¿Por qué es vital esta formación?
Para un docente en formación, saber identificar una señal de alerta es solo la mitad del trabajo; la otra mitad y quizás la más desafiante es saber hacia dónde dirigirse. La jornada se centró en tres pilares fundamentales:
- Detección Temprana: Identificar signos físicos y psicológicos de vulneración.
- Activación de Protocolos: Conocimiento de las entidades competentes (ICBF, Comisarías de Familia, Salud).
- Responsabilidad Legal y Ética: El deber del maestro como garante de los derechos humanos en la comunidad.
Al fortalecer estas competencias, la Facultad de Ciencias de la Educación de la UTP asegura que sus practicantes no lleguen a las instituciones educativas como meros observadores, sino como agentes de cambio capaces de actuar de manera oportuna. Esto reduce los tiempos de respuesta ante crisis y garantiza que los derechos de los menores no queden en un limbo administrativo.
Con este tipo de encuentros, la Facultad reafirma su compromiso con una educación integral que trasciende el aula y se conecta directamente con el bienestar del tejido social de la región.








