En un entorno global donde la eficiencia define la supervivencia empresarial, la Facultad de Tecnología de la Universidad Tecnológica de Pereira se convirtió en el epicentro de la innovación logística. Bajo el título «El fin del Aire Transportado», expertos y académicos se dieron cita para demostrar que el futuro de la cadena de suministro no está en los grandes almacenes, sino en la precisión de los datos y los algoritmos.

El evento, organizado conjuntamente por la Maestría en Gerencia de la Cadena de Suministro y la Especialización en Logística Empresarial, buscó trazar una hoja de ruta clara: cómo aplicar desarrollos tecnológicos de vanguardia para resolver los cuellos de botella del sector real.

La jornada inició con la intervención del director Diego Fernando Ordóñez, quien ofreció una visión integral sobre el papel de la Inteligencia Artificial (IA) en los procesos empresariales contemporáneos. Ordóñez enfatizó que la IA ha dejado de ser una promesa de ciencia ficción para convertirse en una herramienta de recopilación y optimización necesaria para la competitividad regional.

Desde la Universidad de los Andes, el docente David Álvarez compartió una experiencia tangible de transferencia de conocimiento. Álvarez explicó cómo el desarrollo de algoritmos diseñados dentro del grupo de investigación PyLo ha logrado impactar positivamente al sector real en la ciudad de Bogotá. Esta interacción demuestra que la alta complejidad matemática tiene aplicaciones directas en la reducción de costos y tiempos de entrega.

El cierre de las ponencias estuvo a cargo de Juan Sebastián Quiceno, egresado de la maestría y actual propietario de la empresa Acceso Internacional. Quiceno presentó un innovador desarrollo enfocado en el cubicaje, trabajado en colaboración con el profesor Álvarez y profesionales locales.

El proyecto aborda uno de los problemas más costosos del transporte: el «aire transportado», es decir, el espacio mal aprovechado en contenedores y vehículos. Mediante tecnología de precisión, buscan que cada centímetro cúbico sea monetizado y optimizado.

«Lo que queremos con este evento es abrir una puerta para que el sector empresarial nos busque con problemáticas reales. Queremos que nuestros estudiantes de pregrado, posgrado y grupos de investigación interactúen para resolver estos problemas de la manera más acertada posible», puntualizó el profesor Diego Ordóñez.

Un puente entre la universidad y la empresa

Este encuentro no solo fue una vitrina de software y algoritmos, sino un llamado a la acción para que las empresas de la región vean en la UTP un aliado estratégico. La consigna es clara: la academia tiene el talento y las herramientas para que la logística del futuro sea, ante todo, una logística de precisión.