El Laboratorio de Análisis Químico de Suelos y Foliares de la Universidad Tecnológica de Pereira, es el más antiguo dentro de la institución. Desde 1982, este espacio ha prestado un servicio al sector agrícola de Risaralda y otros departamentos, apoyando a campesinos, asociaciones y programas académicos en el estudio científico de la fertilidad y calidad de los suelos.

El Laboratorio de Análisis Químico de Suelos y Foliares, adscrito a la Escuela de Química de la Facultad de Tecnología de la Universidad Tecnológica de Pereira, es el laboratorio más antiguo dentro de la institución. Con registros desde 1982, nació como una iniciativa impulsada por el Comité de Cafeteros, con el propósito de responder a las necesidades del sector agrícola del departamento de Risaralda.

Actualmente es dirigido por el profesor Carlos Humberto Montoya Navarrete, quien asumió la dirección en 2021 y también lidera otros laboratorios de la universidad. Sobre la importancia de este espacio, el docente menciona que este laboratorio ha sido, desde su creación, un apoyo para la comunidad agrícola, transformando muestras de suelo en información clara y útil para quienes trabajan la tierra.

El laboratorio presta servicios especializados para uso agrícola, diferenciándose de aquellos enfocados en estudios de suelos para construcción. Su trabajo se centra en analizar variables químicas esenciales como nitrógeno, fósforo, potasio, pH y bases intercambiables, entre otros parámetros que permiten determinar el estado de fertilidad del suelo.

El suelo es un sistema vivo y con una química particular; para saber qué necesita cada cultivo y cómo mejorar su productividad, cada muestra que llega al laboratorio es sometida a procesos técnicos que permiten obtener resultados cuantitativos precisos, más allá de una simple apreciación visual.

Actualmente, el laboratorio cuenta con dos analistas, además de la dirección académica. atiende agricultores independientes, asociaciones y entidades del sector. El propósito es claro: “Queremos llegar al campesino, a la persona que está en su parcela. Es quien más necesita esta información para tomar decisiones acertadas” menciona. 

Más allá de la prestación de servicios, el laboratorio cumple una función formativa, ya que Estudiantes de Tecnología Química, Química Industrial y de otras facultades como Ciencias Ambientales y Ciencias Agrarias realizan prácticas, monitorías y trabajos de grado en este espacio, siempre bajo supervisión técnica. todo bajo confidencialidad y bajo la supervisión de un profesional. 

El profesor Carlos Montoya extiende una invitación a la comunidad universitaria: “me parece muy importante hacer una invitación muy formal a la comunidad académica, que conozcan el Laboratorio de Análisis de Suelos y Foliares. Este laboratorio es patrimonio de la universidad y está al servicio de la comunidad universitaria. […] Entonces las puertas están abiertas para que nos visiten, para que conozcan, para que aprendan, para que miremos proyectos, alternativas que se quieren quieren fomentar, dado la importancia que tiene el sector agrícola para una sociedad, en este caso para el departamento de Risaralda y para el país, porque eso nos garantiza seguridad alimentaria, soberanía alimentaria, que son pilares fundamentales para cualquier estado”.