Todos los lunes, en la Universidad Tecnológica de Pereira se desarrolla la Ruta Limpia UTP Recicla, una iniciativa que fortalece la cultura ambiental del campus mediante la recolección y correcta separación de material aprovechable en las dependencias administrativas. La labor es liderada por Fernando Antonio García, recuperador de oficio con más de 30 años de experiencia.

La Ruta Limpia UTP Recicla es una de las acciones más representativas que lidera el Centro de Gestión Ambiental. A través de este proceso, cada lunes se realiza la recolección de residuos aprovechables en las oficinas administrativas del campus, promoviendo la correcta separación en la fuente y evitando que grandes cantidades de material terminen en el relleno sanitario.

Fernando Antonio García, recuperador de oficio en la institución desde hace más de 20 años, es quien lidera esta labor. Con cerca de tres décadas de experiencia en el reciclaje, dice que para él, trabajar en la universidad ha sido un privilegio. “Somos una familia cuidadora del planeta”, expresa, al referirse al trabajo articulado con el Centro de Gestión Ambiental y el respaldo institucional que ha permitido fortalecer el proceso de separación en la fuente.

La ruta se realiza todos los lunes y recorre las dependencias administrativas, iniciando en desde Bellas Artes hasta La Julita, según la programación, y finalizando en el centro de Almacenamiento Temporal de Residuos Sólidos UTP, ubicado cerca al parqueadero central de la Biblioteca Jorge Roa que es el Centro de Acopio de la Universidad, allí se realiza una separación más detallada por tipo de residuo. Durante el recorrido, se recoge papel, cartón, botellas plásticas, metales y otros materiales aprovechables que previamente han sido depositados en cajas y contenedores dispuestos en las oficinas.

Una vez clasificados, los residuos son entregados a la Asociación de Recicladores de Pereira (ASOR Pereira), organización encargada de llevarlos a la Estación de Clasificación y Aprovechamiento (ECA), donde se almacenan y comercializan para su posterior transformación y reincorporación a la cadena productiva.

Según Fernando García, el proceso ha evolucionado significativamente. En sus inicios, el material llegaba mezclado, lo que dificultaba su aprovechamiento. Gracias al Centro de Gestión Ambiental, hoy cada oficina cuenta con recipientes específicos que facilitan la separación desde la fuente, reduciendo la contaminación de los residuos y aumentando su potencial de reutilización.

Además del beneficio ambiental, la Ruta Limpia es el sustento de varias familias. Fernando y sus compañeros hacen parte de una asociación de recicladores conformada también por mujeres cabeza de hogar, quienes encuentran en esta labor una oportunidad digna y sostenible.

Con emoción, Fernando resalta que gracias a este oficio ha sacado adelante a su familia y hoy disfruta de ser abuelo, luego de 25 años de espera. Para él, cada jornada es una oportunidad de aprendizaje y de servicio.

La invitación que deja es fortalecer la cultura ciudadana, separar los residuos en hogares y oficinas, y comprender que cada acción cuenta en el cuidado del planeta.