La Universidad Tecnológica de Pereira se viste de gala este 12 de febrero para celebrar una nueva jornada de grados bajo el lema «Aquí Empieza lo que Soñaste». Entre los cientos de historias que confluyen en el campus, resalta la de Yubely Sandra Milena Imbajoa Jacanamejoy, una mujer que no solo recibe su título como Licenciada en Etnoeducación, sino que personifica el espíritu de superación y el orgullo de sus raíces.








Originaria del departamento del Putumayo y perteneciente a la comunidad Inga y Kamsá, Yubely emprendió hace unos años un viaje que ella misma define como un «vuelo». Ante la falta de oportunidades universitarias en su territorio en aquel entonces, decidió cruzar fronteras geográficas y culturales para establecerse en Risaralda.
«Volar desde Putumayo a Risaralda es mucho. Mis padres me dijeron: ‘Yubely, vuele’. Había que quemar una etapa para empezar otra», recuerda con emoción.
El intercambio cultural fue el motor de su carrera. En la UTP encontró un hogar académico liderado por figuras como la profesora Clara Ines Grueso, directora del programa de Ciencias Sociales, y la docente Xiomara, con quien trabajó en la escuela Compartir las Brisas fortaleciendo la línea cultural con el grupo Guaira.
Más allá del aula: Liderazgo y territorio
Para Yubely, la Etnoeducación trasciende la enseñanza en un salón de clases. Su paso por la universidad le permitió descubrir su capacidad de liderazgo, transformando el miedo y las «expectativas bajas» con las que llegó, en una visión clara de impacto social.
- Experiencia diversa: Realizó prácticas no solo con comunidades indígenas, sino también con poblaciones afrodescendientes y niños de preescolar.
- Visión organizativa: Se proyecta como una líder capaz de coordinar eventos y procesos organizacionales que fortalezcan la identidad cultural en su natal Putumayo.
- Futuro académico: Su sueño no termina aquí; ya tiene la mirada puesta en realizar una Maestría en Educación en la misma institución que hoy la despide como profesional.
El motor emocional
Detrás del birrete y el diploma, Yubely reconoce el pilar fundamental de su éxito: sus padres, Maria clemencia Jacanamejoy chindoy y Edmundo Hugo Imbajoa Mujanajinsoy. Aunque el apoyo económico fue importante, ella destaca el valor incalculable de su respaldo emocional en los días de cansancio o duda.
Mañana, cuando camine hacia el estrado, Yubely no lo hará sola. Llevará consigo la voz de su comunidad, la gratitud hacia sus maestros y la certeza de que, tal como dice la campaña de la UTP, este es solo el lugar donde comienza lo que siempre soñó.








