A sus 21 años, Julián Mosquera Loaiza recibe hoy su título como Ingeniero Industrial de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Tecnológica de Pereira como estudiante distinguido con un promedio de 4,3. Su historia es la de un joven pereirano que encontró en la UTP no solo una formación académica de alto nivel, sino también el escenario para construir liderazgo, amistades y un proyecto de vida con impacto regional y proyección internacional.




Desde el colegio, Julián descubrió su afinidad por las matemáticas y la física. Sin embargo, tenía claro que no quería encasillarse únicamente en lo técnico ni tampoco orientarse hacia un campo exclusivamente social. Buscaba un equilibrio que le permitiera integrar el análisis cuantitativo con la comunicación y el trabajo con personas. La Ingeniería Industrial representó ese punto de encuentro.
“Quería mezclar mi gusto por las matemáticas y la física con mi facilidad de expresión. No quería algo tan científico, pero tampoco tan social. Sentí que este era el enfoque correcto”, comparte. Su decisión también estuvo motivada por un propósito mayor: generar empleo y aportar al desarrollo del país, ya sea desde el sector público o privado, acompañando a empresarios y organizaciones en la optimización de sus procesos.
Julián proviene de una familia de ingenieros: su padre y su hermano son ingenieros civiles. Aunque reconoce esa influencia, su logro tiene un matiz especial: es el primer egresado de su familia en la Universidad Tecnológica de Pereira. Para él, este título no es únicamente un logro personal. Es también el resultado del respaldo económico y emocional de sus padres y hermanos, quienes han acompañado cada etapa de su formación profesional. “Es un orgullo personal, pero también es un logro de mi familia. Ellos fueron parte fundamental en todo este proceso”, afirma.
Pereirano “al 100 %”, como él mismo se define, siente una profunda conexión con la ciudad donde nació y creció. Haber culminado su formación profesional en la universidad pública más representativa de la región tiene para él un significado especial.
“Desde ahora seré orgullosamente egresado de la Universidad Tecnológica de Pereira. Me considero muy afortunado de haber estudiado aquí, por su nivel académico y por la calidad humana y profesional de sus docentes”, expresa.
Su paso por la UTP estuvo marcado por una participación activa en espacios académicos y de representación estudiantil. Desde segundo hasta décimo semestre hizo parte de la Asociación Nacional de Estudiantes de Ingeniería Industrial ANEIAP, una experiencia que fortaleció sus habilidades comunicativas, su capacidad de liderazgo y le permitió construir una red de contactos que hoy valora profundamente.
A partir de 2024 asumió además el rol de representante estudiantil ante el Comité Curricular, convirtiéndose en un puente entre los estudiantes y las directivas académicas. Desde allí acompañó la gestión de inquietudes y propuestas, consolidando su compromiso con la participación y la construcción colectiva.
Su proyección incluye realizar una especialización en Ciencia de Datos y posteriormente una Maestría en Investigación Operativa y Estadística, con la visión de convertirse en consultor para empresas de la región, apoyándolas en la implementación de herramientas tecnológicas que potencien su productividad y competitividad. A mediano plazo, contempla también la posibilidad de ampliar su experiencia en escenarios internacionales, ya sea mediante estudios en el exterior o en el ejercicio profesional en otros contextos.
Al mirar atrás, Julián resume su experiencia universitaria como una etapa transformadora. Se lleva recuerdos, aprendizajes, amistades entrañables y el ejemplo de docentes que inspiraron su camino. Cinco años que, según afirma, han sido de los más significativos de su vida.








