La Facultad de Bellas Artes y Humanidades de la Universidad Tecnológica de Pereira celebra con orgullo la trayectoria de Ángela María Reyes Álvarez, quien desde pequeña supo que la música sería su camino en la vida. A lo largo de su formación, ha contado con el apoyo incondicional de sus padres, quienes con amor y dedicación la han acompañado en cada etapa de su crecimiento académico y artístico.

 

Al ingresar a la universidad en 2018, Ángela experimentó un cambio significativo al encontrar un campus tan amplio y lleno de posibilidades. Viniendo de un colegio pequeño, el vasto espacio de la UTP la sorprendió, pero al mismo tiempo la impulsó a sumergirse con toda su energía en este nuevo entorno. «El campus lo tiene todo. Al principio me sorprendió su tamaño, pero rápidamente me enamoré de los edificios, los espacios, y de la facultad en general», comentó Ángela con entusiasmo.

A lo largo de su formación, la joven musicista no solo se dedicó a sus estudios, sino que también se integró profundamente en la vida universitaria. «Lo que más me gustó de la UTP fueron los profesores. Son personas increíbles, comprometidas con su labor, que siempre estuvieron dispuestos a ayudarnos. También, los recuerdos que tengo de la facultad son maravillosos: los recitales, los conciertos, las clases, y la conexión que pude forjar con mis compañeros», recordó Ángela con nostalgia.

Hoy, Ángela María se presenta con orgullo como Licenciada en Música, un logro que celebró en compañía de su familia y amigos. En la ceremonia de graduación, tuvo la oportunidad de tocar el himno institucional con el violín como miembro de la Orquesta Sinfónica de la UTP. Este momento, cargado de emoción, marcó un hito en su carrera, un logro que es solo el inicio de una nueva etapa profesional.

«Mi mayor orgullo siempre ha sido mis padres. Ellos han estado a mi lado en cada paso de este camino, apoyándome en todo momento. Siempre recordaré los recitales de fin de año y los conciertos, donde cada estudiante tenía la oportunidad de tocar una obra. Esas son las experiencias que más me han marcado y que llevo en el corazón», expresó Ángela con una sonrisa de gratitud.

Ahora, como profesional, Ángela tiene nuevas metas y sueños por cumplir. Su pasión por la música la impulsa a seguir perfeccionándose en la interpretación de distintos instrumentos y, al mismo tiempo, a ejercer la docencia. «Mi sueño es compartir lo aprendido con los demás, inspirar a otros a amar la música como yo lo hago», afirmó con determinación.

Con su talento, disciplina y el respaldo de su familia, Ángela María Reyes Álvarez continúa su camino hacia el futuro, confiada en que la música seguirá siendo su guía y su mayor fuente de inspiración.