En la Tecnología en Producción Agrícola Integrada (TPAI) de la Universidad Tecnológica de Pereira, el proceso de formación trasciende los espacios convencionales del aula. Nuestra propuesta pedagógica reconoce que los territorios rurales son escenarios de aprendizaje fundamentales y que las dinámicas productivas, ambientales y sociales de cada municipio ofrecen oportunidades para construir conocimientos a partir de experiencias reales. Por ello, las actividades académicas buscan establecer una conexión permanente entre los contenidos de las asignaturas y las condiciones particulares de los lugares donde viven nuestros estudiantes.

Esta apuesta se concreta mediante prácticas de campo, visitas técnicas, ejercicios de reconocimiento de los sistemas productivos locales y prácticas de laboratorio que permiten complementar y profundizar los conocimientos abordados en clase. Estas actividades no son experiencias aisladas ni complementarias: constituyen estrategias pedagógicas que facilitan la observación, la experimentación, el análisis y la aplicación de conceptos científicos y tecnológicos en situaciones propias de la producción agrícola.

Desde esta perspectiva, el territorio no es únicamente el lugar donde se desarrolla la formación, sino también una fuente de preguntas, experiencias y situaciones que enriquecen el aprendizaje. Los estudiantes tienen la oportunidad de reconocer las características de los sistemas productivos de sus municipios, relacionar los contenidos académicos con las condiciones del entorno, identificar problemáticas y analizar posibles alternativas desde los conocimientos que van adquiriendo durante su proceso formativo.

Actualmente, esta experiencia se desarrolla con las cohortes de la TPAI en diferentes municipios de Risaralda. En Pueblo Rico, los estudiantes cursan el cuarto semestre Por su parte, las cohortes de tercer semestre están en Quinchía y Belén de Umbría, mientras que en Apía los estudiantes están en su primer semestre. Cada uno de estos escenarios ofrece particularidades que enriquecen las experiencias de aprendizaje y permiten reconocer la diversidad productiva y territorial del departamento.

Un elemento central de esta propuesta es el papel activo de los estudiantes en la construcción del conocimiento. La experiencia de quienes habitan y conocen sus territorios, sus acercamientos a las actividades agrícolas y los saberes construidos en sus comunidades se convierten en puntos de partida para el diálogo con los fundamentos científicos y tecnológicos. De esta manera, el aprendizaje se construye mediante la participación, la reflexión, el intercambio de experiencias y la aplicación práctica de los conocimientos.

Esta dinámica también representa un compromiso importante por parte del equipo docente. Los profesores asumen el reto de acercar la universidad a los territorios, desplazarse hasta los municipios y desarrollar actividades académicas en escenarios relacionados con las realidades de sus estudiantes. 

Esto implica reconocer los contextos locales, adaptar las estrategias de enseñanza y propiciar experiencias que permitan que los contenidos de las asignaturas tengan sentido y aplicación en la vida productiva de las comunidades.