Un taller de mitos y leyendas con estudiantes de séptimo grado alimenta el diseño museológico del proyecto y fortalece el vínculo de los jóvenes con su territorio.

El proyecto Parque Museo Salado de Consotá, liderado por la Universidad Tecnológica de Pereira en alianza con la Alcaldía de Pereira, realizó un taller de mitos y leyendas con estudiantes de séptimo grado de la Institución Educativa Mundo Nuevo. La actividad hace parte de la construcción participativa del futuro parque y busca recoger insumos para desarrollar los personajes que habitarán su propuesta museológica.

Para Carlos Elías Restrepo Ferro, director de la Fundación Salado de Consotá, el taller ha sido una experiencia enriquecedora en doble vía: “Más que explicarles lo que es el parque y el museo, estamos aprendiendo esa imaginación que ellos tienen, precisamente para poder aterrizar lo que queremos hacer en el parque”, afirmó.

Una imaginación que se convierte en museo

A través de relatos, mitos y leyendas, los estudiantes aportaron ideas, imágenes y narrativas que servirán de base para crear los personajes que acompañarán a los visitantes en su recorrido por el Parque Museo. De esta manera, la mirada de las nuevas generaciones se integra directamente al diseño de un espacio pensado para la comunidad.

“Lo que no se conoce no se defiende”

Elssa Noria Echeverry, docente de ciencias naturales y líder del Proyecto Ambiental Escolar (PRAE) de la institución, destacó la importancia de que estas actividades lleguen a las aulas. Explicó que desde el proyecto escolar se ha considerado necesario fortalecer el amor por el territorio a través del conocimiento de su historia y su biodiversidad.

“Pensamos que lo que no se conoce no se defiende”, señaló la docente, quien agregó que el propósito es que los niños ganen cada vez más herramientas teóricas y prácticas para impulsar acciones concretas en defensa del territorio.

Este trabajo conjunto entre el proyecto, la fundación y la institución educativa refleja la apuesta del Parque Museo por consolidarse como un espacio construido con la comunidad, donde el patrimonio se conoce, se recorre y se cuida entre todos.