Para Laura Alejandra Valencia Gallego, recibir su título como médica veterinaria y zootecnista de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Tecnológica de Pereira, representa la culminación de un sueño construido entre esfuerzos, aprendizajes y nuevas oportunidades. Su historia comenzó en Manizales, continuó en Pereira y hoy se desarrolla en Brasil, donde trabaja en el área que descubrió durante su formación: la reproducción y la genética bovina.

A sus 24 años, Laura Alejandra ejerce su profesión en Brasil y reconoce que está viviendo aquello que durante su etapa universitaria imaginó para su futuro. “En este momento estoy muy contenta porque estoy haciendo lo que siempre soñé”. 

Llegó a la UTP buscando una universidad pública, de alta calidad y con una formación que combinara los conocimientos académicos con la práctica. Durante sus años de formación descubrió que la Medicina Veterinaria y la Zootecnia le ofrecían diferentes caminos, pero fueron las experiencias relacionadas con la producción animal las que despertaron en ella un interés particular.

Las prácticas y asignaturas relacionadas con la lechería, el ganado de corte y otros campos fueron acercándola progresivamente a la reproducción bovina. A medida que aprendía, también crecía su deseo de profundizar en ese conocimiento. “Cada vez que aprendía yo sentía como: quiero saber más, quiero saber más de lo que me están enseñando”.

Ese interés la llevó a investigar y a acercarse a Brasil, país que encontró como un referente en reproducción bovina. A través de la Oficina de Relaciones Internacionales de la UTP conoció las posibilidades de intercambio y recibió orientación para realizar una experiencia académica en el exterior.

Después de participar en el proceso y buscar diferentes alternativas, llegó a la Universidad Federal de Minas Gerais, donde realizó su práctica. Allí tuvo la oportunidad de conocer un nuevo contexto académico y profesional que posteriormente abriría una puerta laboral.

Lo que comenzó como una experiencia de práctica terminó convirtiéndose en una oportunidad para continuar trabajando en Brasil. Su desempeño le permitió presentar una propuesta laboral y, antes incluso de tener el título profesional en sus manos, recibió la posibilidad de continuar vinculada a la empresa.

Pero detrás de este logro también están los años de esfuerzo y las personas que la acompañaron. Vivir sola en Pereira, adaptarse a una nueva ciudad y afrontar las exigencias de la carrera fueron parte de una etapa que no estuvo libre de dificultades. “Creo que en este punto somos merecedores de recibir ese título porque tuvimos que pasar por muchas cosas, muchas noches de trasnocho, muchas lloradas”. 

En ese camino, sus padres y su hermano ocuparon un lugar fundamental. Fueron quienes estuvieron presentes en los momentos de cansancio y quienes la motivaron a continuar. “Son las tres personas que yo más amo en el mundo, son las personas que siempre estuvieron ahí apoyándome, diciéndome: ‘Hágale que usted puede, vamos con todas’”. 

También guarda un agradecimiento especial por sus compañeros y profesores, quienes hicieron parte de su experiencia universitaria y contribuyeron a su formación. Para ella, la UTP fue un espacio donde no solo adquirió conocimientos, sino donde también construyó relaciones y encontró el camino profesional que hoy continúa recorriendo.

Su vínculo con los animales es el centro de esa historia. Laura Alejandra habla de las vacas con especial emoción y reconoce que su trabajo le ha permitido encontrar una satisfacción que va más allá del ejercicio profesional.“Las vacas me han dado la felicidad que yo tengo ahora. Las vacas me lo han dado todo”, afirma.

Actualmente, su trabajo está enfocado en la reproducción y la genética bovina. Desde allí, también reconoce la responsabilidad que tienen los profesionales del área frente al bienestar animal y la importancia de continuar fortaleciendo los conocimientos para contribuir al desarrollo del sector.

Aunque su presente está en Brasil, sus proyectos también están ligados a Colombia. Sueña con regresar, estar cerca de su familia y construir su propia empresa. Se imagina trabajando en una finca donde pueda desarrollar genética bovina de acuerdo con su propia visión.

Si tuviera que resumir su paso por la Universidad Tecnológica de Pereira en una palabra, Laura Alejandra elegiría “tenacidad”. Representa un camino que comenzó con el deseo de convertirse en profesional y que hoy la encuentra ejerciendo su carrera en otro país, mientras continúa construyendo nuevos proyectos.

La graduación representa para ella una meta alcanzada, pero no el final del camino. Desde Brasil, Laura Alejandra mira hacia adelante con nuevos sueños y con la intención de seguir aprendiendo para, algún día, regresar a Colombia y compartir parte de aquello que está construyendo lejos de casa.