Para Juan Daniel Arroyave Jaramillo, recibir su título como especialista en Logística Empresarial, de la Facultad de Tecnología, de la Universidad Tecnológica de Pereira representa mucho más que alcanzar una nueva meta académica. Es la culminación de un recorrido que comenzó hace más de una década, cuando llegó a la UTP con apenas 16 años y desde La Virginia emprendía diariamente el viaje hacia Pereira para formarse como profesional.

Hoy, con 28 años, Juan Daniel vuelve a la ceremonia de grados para recibir su tercer título de la UTP. Es tecnólogo industrial y administrador industrial, programas que también cursó en esta misma Facultad.

Su elección de la especialización en Logística Empresarial nació precisamente de ese recorrido. Durante sus primeras experiencias laborales descubrió que los temas de logística, almacenes, abastecimiento, compras y transporte eran los que realmente despertaban su interés. Lo que comenzó como una exploración propia de los primeros años de vida profesional terminó convirtiéndose en el campo en el que hoy desarrolla su carrera.

Actualmente se desempeña como Analista de Planeación Industrial en Grupo UMA, empresa dedicada al ensamblaje de motocicletas en Colombia. Desde este rol lidera el proceso de planeación integral de la producción, siendo responsable de la articulación entre la demanda, la capacidad operativa y la disponibilidad de recursos para asegurar el cumplimiento de los planes de negocio. Próximo a cumplir dos años en la organización, se ha destacado por su aporte estratégico y por los resultados obtenidos en un proceso fundamental para la compañía, lo que le permite contar con una importante proyección de crecimiento profesional dentro de la organización.

 Su trayectoria laboral comenzó en Nestlé, donde realizó sus prácticas en el área de calidad y posteriormente pasó a desempeñarse en procesos relacionados con almacenes. Después vendrían experiencias en Sutex Internacional S.A.S., Supertex EC y Audifarma, hasta llegar a su actual trabajo.

Cada uno de esos empleos representó una oportunidad para descubrir qué quería hacer. En el camino también enfrentó momentos de incertidumbre. Uno de ellos ocurrió durante la especialización, cuando perdió su empleo en Audifarma debido a los recortes de personal que atravesó la compañía. A pesar de encontrarse sin trabajo y con un posgrado por pagar, decidió continuar.

Otro de los grandes retos fue su trabajo de grado. Era la primera vez que desarrollaba un proyecto de esa magnitud, por lo que el proceso se extendió durante más de un año. El esfuerzo finalmente fue reconocido con una calificación sobresaliente y, más allá de la nota, le dejó la satisfacción de haber superado uno de los desafíos académicos más exigentes de su trayectoria. “Ahora miro hacia atrás y digo: me siento orgulloso del trabajo que hice”, expresa al recordar aquel proceso.

Pero si hay algo que Juan Daniel reconoce como fundamental en su historia universitaria son las personas que encontró en el camino. Durante sus años en la UTP construyó amistades que, incluso una década después de haber ingresado a la Universidad, permanecen en su vida. “A mí me parece que uno en la U hace lazos para toda la vida”, afirma.

Esos vínculos hacen parte de una experiencia que, para Juan Daniel, también significó crecer. Llegó a la Universidad siendo prácticamente un niño y tuvo que aprender a desenvolverse con una independencia que inicialmente no siempre supo manejar. Incluso recuerda que su primer semestre de Tecnología Industrial no fue fácil. Sin embargo, con el paso de los años comprendió que esa exigencia también fue parte de su formación. “Yo siento que la universidad y más la UTP, que es bastante estricta y bastante difícil, hace que los jóvenes maduren”, señala.

Desde su perspectiva, la formación recibida en la Universidad trasciende el conocimiento técnico. La exigencia académica, que en algunos momentos pudo resultar difícil, terminó convirtiéndose en una herramienta que hoy valora desde su experiencia profesional. “Uno en la Universidad va más allá de sacar el título: va a aprender”, asegura.

Y en esta historia de tres títulos, tres programas y más de diez años de vínculo con la UTP, hay dos personas que ocupan un lugar especial: sus padres, quienes han acompañado su recorrido desde el comienzo y hoy están a su lado en la ceremonia de grados. “Yo el logro se lo dedico a mis padres, a mi mamá y a mi papá, que son los que me han sacado adelante y a los que les debo prácticamente todo en la vida”, expresa.

Por eso, mientras se preparaba para volver a subir a la tarima, Juan Daniel no solo pensaba en el título que recibiría. También pensaba en el camino recorrido, en las decisiones difíciles, en las oportunidades que llegaron después de los momentos de incertidumbre, en los amigos que permanecen y, especialmente, en sus padres, quienes han sido parte fundamental de esta historia.

Su recorrido académico en la Facultad de Tecnología todavía podría tener un capítulo más. Entre sus proyectos está continuar con la Maestría en Gerencia de la Cadena de Abastecimiento, aunque por ahora es una idea a futuro, pues su prioridad es consolidar su crecimiento profesional. Primero quiere aprovechar lo aprendido, seguir creciendo en su empresa y abrir nuevas oportunidades. Después, cuando las condiciones sean favorables, espera volver a las aulas.

Así, la historia de Juan Daniel Arroyave Jaramillo continúa escribiéndose. Una historia que comenzó con un joven de 16 años viajando diariamente desde La Virginia hacia Pereira para estudiar en la UTP y que hoy, más de una década después, regresa para recibir su tercer título.

Esta vez, acompañado de las dos personas a quienes dedica el logro, «todo se lo debo a ellos. Entonces, el logro, 100 % para ellos”.