Ante una situación de desastre como un sismo, es normal experimentar miedo, tristeza, confusión, preocupación o estrés, incluso tiempo después de ocurrido el hecho. Cada persona puede vivir y expresar estas emociones de manera diferente, por lo que es importante reconocerlas y darse el tiempo necesario para procesar lo sucedido.

Desde el área de Psicología Ocupacional de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Universidad Tecnológica de Pereira, el psicólogo ocupacional Germán Darío Mejía comparte algunas recomendaciones que pueden ayudar a la comunidad universitaria a afrontar emocionalmente las situaciones que se presentan después de una emergencia.

Una de las primeras recomendaciones es retomar las actividades cotidianas de manera progresiva. Volver poco a poco a las rutinas habituales puede contribuir a recuperar la sensación de seguridad, confianza y estabilidad después de una situación que generó temor o incertidumbre.

Compartir las vivencias y sentimientos con personas de confianza también puede ayudar a liberar el estrés y expresar las emociones relacionadas con lo ocurrido. Hablar con familiares, amigos, compañeros o personas cercanas permite no afrontar estos sentimientos de manera aislada. Escuchar a los demás y respetar la manera en que cada persona vive la situación también hace parte del acompañamiento.

Durante los días posteriores a una situación de emergencia, es importante procurar mantener, en la medida de lo posible, hábitos cotidianos como alimentarse adecuadamente, descansar y continuar con las actividades diarias. Estas acciones sencillas pueden contribuir a recuperar progresivamente la sensación de estabilidad y facilitar el retorno a las rutinas.

También puede ser conveniente regular el tiempo dedicado a consultar noticias, videos o información relacionada con el sismo, especialmente cuando su contenido genera mayor preocupación o ansiedad. Mantenerse informado es importante, pero hacerlo de manera constante puede aumentar la sensación de angustia.

Por ello, se recomienda consultar información a través de canales oficiales y establecer momentos para hacerlo, evitando permanecer permanentemente pendiente de las noticias.

Sentir miedo, tristeza, preocupación o confusión después de un evento de estas características puede hacer parte de la respuesta emocional ante una situación de emergencia. Sin embargo, si estas emociones se mantienen, se intensifican o la persona siente que no es capaz de manejar su emocionalidad, es importante buscar ayuda psicosocial.

Pedir acompañamiento profesional no significa que exista una debilidad; por el contrario, permite encontrar herramientas para afrontar lo sucedido y cuidar el bienestar emocional.

Para los docentes y administrativos de la Universidad Tecnológica de Pereira que requieran asesoría, está disponible la oficina de Seguridad y Salud en el Trabajo, ubicada en el edificio 15C, oficina S-111. También pueden comunicarse a través del correo electrónico seguridadysalud@utp.edu.co, donde podrán recibir orientación frente a sus necesidades.

Desde la Universidad Tecnológica de Pereira se invita a la comunidad a reconocer sus emociones, acompañarse entre sí y avanzar progresivamente en el retorno a las actividades cotidianas, entendiendo que cada persona vive de manera diferente las consecuencias emocionales de una situación de emergencia.