La Facultad de Tecnología de la Universidad Tecnológica de Pereira avanza en la revisión de sus espacios académicos, mientras mantiene acciones de apoyo a su comunidad y pone sus capacidades técnicas al servicio de las necesidades surgidas tras el sismo del pasado 10 de agosto en Pereira.

La revisión contempla los ambientes donde se desarrollan actividades prácticas, con el propósito de identificar sus condiciones y establecer las acciones necesarias para garantizar la seguridad de quienes hacen uso de estos espacios. El proceso se desarrolla de manera organizada y bajo la premisa de que cualquier actividad presencial debe contar con las condiciones adecuadas de salud y seguridad.

El decano Edgar Alonso Salazar Marín destacó la importancia de avanzar con prudencia en esta etapa y mantener la esperanza del reencuentro presencial.

“Estamos muy complacidos y con una esperanza enorme de retornar presencialmente, pero tenemos que hacerlo despacio y de manera organizada. Hemos analizado de manera segura cada uno de los espacios de nuestros programas. Es importante que nos encontremos presencialmente, pero mucho más importante es que cuidemos la seguridad y la salud de todos. Toda nuestra comunidad nos inspira; los recibimos con los brazos abiertos y estamos seguros de que juntos vamos a lograr un retorno exitoso, paulatino, organizado y seguro”, afirmó el Decano.

Revisión técnica de laboratorios y talleres

La Facultad de Tecnología adelanta un análisis de su infraestructura en las diferentes áreas que la integran, entre ellas Química, Manufactura, Eléctrica, Mecatrónica e Industrial. 

La revisión busca identificar las condiciones de los espacios destinados a las prácticas académicas y establecer las acciones necesarias para garantizar su uso seguro cuando las edificaciones sean habilitadas. De esta manera, el proceso permite avanzar en la recuperación de las actividades prácticas bajo criterios de seguridad.

Capacidades técnicas al servicio de la ciudad

Paralelo a este proceso, integrantes de la Facultad de Tecnología participaron en acciones de carácter solidario dirigidas a la comunidad afectada por la contingencia.

Entre estas iniciativas se encuentra la distribución de un volumen significativo de mercados destinados a familias vulnerables y personas afectadas de la comunidad universitaria, como parte de las acciones de apoyo desarrolladas durante este periodo.

La facultad también puso a disposición de la ciudad parte de sus capacidades científicas y equipos especializados. En este contexto, instrumentos técnicos de la UTP fueron utilizados para realizar mediciones de vibraciones en infraestructuras como el Aeropuerto Internacional Matecaña, contribuyendo desde el conocimiento universitario a la evaluación de las condiciones generadas por la emergencia.

Continuidad académica y acompañamiento

La contingencia también ha requerido adaptar las condiciones de trabajo de quienes permanecen desarrollando sus actividades desde casa. La Facultad de Tecnología ha articulado, dentro de sus acciones, el acceso a equipos y espacios de trabajo para docentes que enfrentaban dificultades de conectividad o situaciones emocionales asociadas al aislamiento.

El acompañamiento a estudiantes y docentes también contempla el componente de bienestar mediante el PAI, con atención a las diferentes circunstancias que han surgido durante este periodo. Así, la facultad mantiene una estrategia que integra la continuidad académica, el apoyo a su comunidad y el aporte de sus capacidades técnicas a las necesidades del territorio.

“Hemos hecho todos los esfuerzos para que toda nuestra comunidad salga adelante en este momento difícil que estamos pasando. Sé que juntos lo vamos a lograr”, concluyó el decano Edgar Alonso Salazar Marín.

La Facultad de Tecnología continuará trabajando por la seguridad y el bienestar de su comunidad, aportando desde el conocimiento y la capacidad técnica a las necesidades del territorio.