La Universidad Tecnológica de Pereira informa que, a partir del lunes 31 de agosto de 2026, iniciará de manera progresiva y flexible sus actividades académicas, de acuerdo con la decisión aprobada por el Consejo Académico y en el marco de la Ruta de Recuperación institucional tras la emergencia ocasionada por el evento sísmico del pasado 10 de agosto. El proceso contempla diferentes modalidades y condiciones de acuerdo con las particularidades de cada programa, asignatura y grupo, con el propósito de garantizar la continuidad académica sin desconocer las diferentes realidades que enfrenta la comunidad universitaria. El vicerrector académico de la UTP, Wilson Arenas, explicó que esta decisión permitirá retomar las actividades de manera gradual, de acuerdo con las condiciones institucionales y las necesidades de estudiantes y docentes, “el próximo lunes 31 de agosto se inician las actividades académicas de una manera progresiva y flexible”, señaló el directivo.





Cinco elementos que orientarán el inicio de las actividades académicas
La decisión adoptada por el Consejo Académico se sustenta en cinco elementos que permitirán avanzar en el retorno académico de manera progresiva, flexible y responsable:
1. Activación diferenciada por programa, asignatura o grupo.
El inicio de las actividades no se realizará mediante una instrucción general para toda la Universidad, sino que responderá a las particularidades y condiciones de cada programa, asignatura y grupo.
2. Inicio asincrónico como modalidad predominante.
Durante la primera fase se priorizará el trabajo asincrónico, con materiales de bajo consumo de datos, instrucciones breves, plazos acordes con la situación, privilegiando estrategias pedagógicas flexibles y formativas que permitan acompañar y hacer seguimiento continuo a los procesos de aprendizaje, reconociendo los diferentes ritmos y condiciones en que estos se desarrollan, para el retorno progresivo a las actividades académicas del semestre.
3. Incorporación gradual de espacios sincrónicos.
De manera progresiva se habilitarán actividades sincrónicas, inicialmente breves y no excluyentes, acompañadas de una alternativa académica equivalente para quienes no puedan conectarse en tiempo real.
4. Aplicación de criterios de activación.
Antes de avanzar en el desarrollo de las actividades se tendrá en cuenta el contacto con el grupo, la disponibilidad y orientación del docente, la identificación y canalización de casos críticos y la existencia de alternativas ante posibles dificultades de conectividad.
5. Retorno al campus según las condiciones de seguridad.
El regreso presencial será gradual y estará sujeto a los conceptos técnicos de seguridad, la disponibilidad real de los espacios y servicios y la capacidad institucional para garantizar una operación responsable.
De esta manera, la Universidad avanza hacia la reactivación de sus actividades académicas sin establecer ritmos homogéneos ni una presencialidad generalizada, reconociendo las diferentes condiciones que enfrenta su comunidad como consecuencia de la emergencia. La progresividad se plantea como un mecanismo para garantizar la continuidad académica sin convertir las desigualdades generadas por el terremoto en nuevas desventajas para estudiantes y docentes.





Formación y acompañamiento a docentes
Como parte de este proceso, el Centro de Recursos Informáticos y Educativos, CRIE, desarrollará durante las dos primeras semanas una estrategia de formación dirigida a los docentes para fortalecer sus capacidades frente a las modalidades de trabajo académico que se implementarán.
El director del CRIE, Oswaldo Agudelo González, explicó que se desarrollarán tres talleres, cada uno conformado por cinco temas. Durante la primera semana se ofrecerán dos talleres y en la segunda se desarrollarán tres, con contenidos orientados a facilitar el inicio de las actividades académicas.
La información oficial sobre esta estrategia podrá consultarse en la cuarta noticia de la página principal de la Universidad, donde estarán disponibles los contenidos, la programación y las orientaciones para los docentes. Entre los temas de formación se encuentra el uso articulado de Google Meet y YouTube, de manera que cada docente pueda disponer de herramientas para desarrollar y alojar sus clases, videos y talleres.
A este proceso se suman 20 mesas de ayuda virtual, dos por cada facultad, que funcionarán mediante Meet para brindar acompañamiento frente a dudas, dificultades o necesidades de los docentes. Estas mesas estarán habilitadas de lunes a viernes, de 7:00 a. m. a 8:00 p. m., y los sábados, de 7:00 a. m. a 7:00 p. m.
Después de estas dos primeras semanas se contemplan nuevos espacios de formación en temas relacionados con pedagogía, metodología, integración de la inteligencia artificial a los procesos de enseñanza y formas de evaluación, con el propósito de continuar fortaleciendo las capacidades docentes.
Apoyo a la conectividad
De manera complementaria, la Universidad adelanta acciones para facilitar la participación de quienes puedan presentar dificultades de conectividad durante esta etapa de reactivación virtual. Para ello, se contempla la adquisición y entrega de tabletas y audífonos, con el propósito de facilitar la participación de los estudiantes en las actividades académicas y evitar que las dificultades de acceso a dispositivos se conviertan en una barrera para su formación.
La jefe de la oficina de Gestión de Tecnologías Informáticas y Sistemas de Información, Diana Patricia Jurado Ramírez, explicó que estos equipos serán destinados a los estudiantes que, a través del censo dispuesto por la Universidad, hayan reportado que no cuentan con un dispositivo y requieren este apoyo para atender sus actividades académicas, “la universidad va a hacer todo lo posible por tratar de cobijar a la cantidad de estudiantes que digan que no tienen dispositivos para atender sus clases”, señaló Jurado.
Los equipos serán entregados en calidad de préstamo para facilitar la participación en las clases virtuales y, posteriormente, serán reintegrados a la Universidad. Estos dispositivos en un futuro podrán convertirse en un recurso adicional de apoyo para los estudiantes a través de la Biblioteca, ampliando las posibilidades de acceso a herramientas digitales para sus actividades académicas.
La Universidad Tecnológica de Pereira reafirma así su compromiso con la continuidad de la formación y con una recuperación académica que responda a las condiciones particulares de su comunidad. La estrategia busca avanzar de manera progresiva, flexible y responsable, permitiendo retomar las actividades sin convertir las dificultades generadas por la emergencia en nuevas barreras para estudiantes y docentes.








