A pesar de la intensidad del sismo, en términos generales las edificaciones de la Universidad Tecnológica de Pereira respondieron bien estructuralmente. 

Así lo explicó Francisco Uribe Gómez, jefe de la Oficina Asesora de Planeación, quien agregó, “tras el sismo del pasado 10 de agosto, las edificaciones del campus UTP en general respondieron bien a pesar de su intensidad. Se reportan solo daños severos solo en dos edificaciones”.

La UTP concluyó una primera etapa de valoración técnica de su infraestructura tras el sismo del pasado 10 de agosto, cuyos resultados permiten establecer los niveles de afectación y orientar las prioridades para la recuperación y habilitación progresiva de sus espacios.

De las 46 edificaciones evaluadas en el campus central, 38 edificaciones, equivalentes al 83 %, presentan daño leve; seis, correspondientes al 13 %, daño moderado; y dos, equivalentes al 4 %, daño mayor. Estas últimas requieren especial atención, intervenciones preventivas y diseños especializados antes de avanzar hacia su restauración y habilitación.

Esta evaluación también permitió establecer el grado de reparación requerido. Ocho edificaciones, equivalentes al 17 %, presentan daños que requieren intervenciones de mayor alcance y mantienen el acceso completamente restringido; 16, correspondientes al 35 %, presentan daño moderado y requieren adecuaciones locativas; mientras que 22, equivalentes al 48 %, presentan daño leve y requieren intervenciones mínimas. Esta categorización será fundamental para definir las prioridades de intervención y las condiciones para la recuperación y habilitación progresiva de los espacios.

Las valoraciones comprendieron las edificaciones, sus áreas comunes y de servicios, además de las sedes alternas y diferentes componentes de la infraestructura, como puentes, senderos y tanques.

Para llegar a estos resultados, los equipos técnicos de la Universidad realizaron recorridos edificio por edificio. La actividad fue liderada por la Oficina Asesora de Planeación, con el acompañamiento de ingenieros civiles, arquitectos, ingenieros mecánicos y eléctricos, consultores estructurales, profesionales de Seguridad y Salud en el Trabajo y personal de mantenimiento.

A este equipo se sumó el apoyo técnico especializado de la Facultad de Ingeniería Mecánica, a través de su programa de Ingeniería Civil, así como el acompañamiento de especialistas en ingeniería estructural, ingeniería sísmica y patología de la Universidad Nacional de Colombia, sedes Medellín y Manizales.

Qué se necesita: “Ahora comienza una nueva etapa: definir qué necesita cada espacio para avanzar en su recuperación”, explicó el arquitecto Julián Cárdenas Morales, líder de Gestión Estratégica del Campus.

Con base en los niveles de afectación y las necesidades de intervención, se determinará cuáles edificaciones podrán ser habilitadas en el corto, mediano y largo plazo. Este proceso será progresivo y estará condicionado en todos los casos al cumplimiento de las condiciones técnicas y de seguridad necesarias para el ingreso de la comunidad universitaria.

La UTP cuenta con un Plan de Emergencias que contempla un componente para la gestión y atención del riesgo de desastres, con protocolos y metodologías para la evaluación de edificaciones ante situaciones de emergencia. En este marco, desde el mismo día del sismo se inició la valoración técnica de la infraestructura, lo que permitió contar con información oportuna para tomar medidas inmediatas de protección y prevenir el aumento de las afectaciones.

Este ejercicio se desarrolla además en articulación con las autoridades territoriales. La universidad remitió el informe técnico consolidado a la Dirección de Gestión del Riesgo –DIGER–, con el propósito de mantenerla informada sobre las evaluaciones realizadas. De igual manera, docentes de la Universidad que hacen parte del Comité de Emergencias y de los equipos de respuesta y rescate continúan apoyando labores de articulación con organismos como Bomberos y la DIGER.

Actualmente, el equipo técnico de la Oficina Asesora de Planeación avanza en una nueva etapa: la valoración detallada de las intervenciones y de los costos de restauración, corrección y mejoramiento que requiere cada edificación. Esta información permitirá elaborar el respectivo reporte ante la aseguradora y orientar las acciones de recuperación de la planta física.

“Estamos valorando en detalle las intervenciones. La habilitación será progresiva, siempre pensando en la seguridad de nuestra comunidad universitaria y en que los sitios a habilitar presten las garantías de seguridad”, señaló Francisco Uribe Gómez.

Paralelamente, continúan las medidas preventivas, como cerramientos, restricciones de acceso y otras acciones destinadas a proteger la infraestructura y evitar que las afectaciones puedan incrementarse mientras avanzan los estudios y las intervenciones.

La Universidad Tecnológica de Pereira continuará informando oportunamente a la comunidad universitaria a través de sus canales institucionales, los avances del proceso, las intervenciones requeridas y las condiciones para la recuperación y habilitación progresiva de sus espacios.