La Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), a través de su estrategia de regionalización en el marco del Plan Integral de Cobertura, adelanta acciones de acompañamiento a 909 estudiantes vinculados a programas de la Facultad de Tecnología, la Facultad de Ciencias Agrarias y Agroindustria y la Facultad de Ciencias de la Educación, que se desarrollan en diferentes municipios de Risaralda. Tras la emergencia, alrededor de 260 estudiantes de UTP en tu Territorio han reportado afectaciones en sus hogares, por lo que la Universidad avanza en un censo para conocer de manera particular sus condiciones y necesidades, brindar atención psicológica y gestionar posibles apoyos mediante la articulación con diferentes instancias institucionales y territoriales.

De manera paralela, la UTP realiza seguimiento a la revisión que adelanta la Secretaría de Educación Departamental sobre las condiciones de la infraestructura de las instituciones educativas en los siete municipios de Risaralda donde se desarrollan estos programas. Este proceso permitirá conocer las condiciones de seguridad de los espacios en los que se llevan a cabo las actividades académicas y contar con información para avanzar, de manera progresiva y segura, en el retorno a la presencialidad en los territorios.

El vicerrector académico de la UTP, Wilson Arenas, explicó que UTP en tu Territorio se encuentra actualmente en una primera fase de diagnóstico y evaluación, orientada a conocer las condiciones de los estudiantes, docentes y de los espacios en los que habitualmente se desarrollan las actividades académicas. “Estamos, como en toda nuestra universidad, con todos sus estudiantes y profesores, en una fase de diagnóstico”.

Así lo confirmó María Fernanda Restrepo, coordinadora del Plan Integral de Cobertura de la UTP, encargada de todos los programas de regionalización de la institución. «Hemos estado haciendo un censo, revisando cómo están cada uno de nuestros estudiantes y hemos identificado que donde tenemos mayor afectación es en los municipios de Pueblo Rico, de Mistrató y de La Virginia».

Según la coordinadora, muchos de estos estudiantes han perdido sus hogares o han enfrentado distintas dificultades a raíz de la situación, por lo que la universidad decidió activar un acompañamiento directo en los territorios.

«Estamos acompañándolos desde la UTP en tu territorio a cada uno de ellos en este proceso», señaló Restrepo, en referencia a la estrategia con la que la institución busca hacer presencia en las zonas más golpeadas para hacer seguimiento personalizado a la situación de cada estudiante.

Conectividad colapsada

Este proceso de diagnóstico permitirá definir las condiciones para avanzar hacia una segunda fase y retomar progresivamente las actividades académicas. En los municipios, uno de los principales desafíos es la conectividad, una realidad que limita las posibilidades de desarrollar los procesos de manera completamente virtual. Al respecto, el vicerrector señaló: “En el territorio hay una situación de conectividad diferente, hay problemas de conectividad, de infraestructura”.

Por esta razón, la Universidad trabaja en la articulación con las entidades territoriales y las instituciones educativas para identificar las condiciones que permitan avanzar hacia la siguiente fase, priorizando, en la medida de lo posible, el retorno seguro a la presencialidad y contemplando alternativas apoyadas en tecnologías cuando las condiciones así lo requieran. El propósito, como indicó el vicerrector, es que las clases puedan desarrollarse “presenciales en lo posible o mediadas por TIC, de alguna manera”. 

Apuesta por la flexibilidad

El vicerrector Arenas fue enfático en que la actividad académica se reactivará, aunque de forma gradual. «La tranquilidad es que estamos trabajando, activando nuestras redes de trabajo, nuestros equipos, que han quedado muy afectados. Ya estamos activando nuestra institución, pero primero debe ser el tema de cómo estamos anímicamente, cómo estamos con esas viviendas», afirmó.

Pese a las dificultades, fue claro en que el semestre académico continuará: «No se va a suspender, vamos a continuar con el semestre académico en unas condiciones muy especiales, claro está». Y precisó que «en esas condiciones especiales hay una nota predominante, que es la flexibilidad como el trabajo presencial, trabajo híbrido, trabajo sincrónico, trabajo asincrónico, trabajo a través de cartillas. Realmente el Consejo Académico ha dado línea alrededor de una nota de flexibilidad para que nuestros estudiantes puedan continuar con calidad sus programas académicos».

Por ahora, la universidad continúa con el levantamiento del segundo censo para determinar el alcance de la afectación  y definir las siguientes acciones de apoyo a la comunidad estudiantil de los programas de regionalización, mientras se coordina con alcaldías y colegios la habilitación de nuevos espacios que permitan retomar clases presenciales en los municipios más golpeados, verificando que los estudiantes estén en lugares óptimos y seguros para continuar su desarrollo académico.