Luego del terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, la Universidad Tecnológica de Pereira avanza en la evaluación técnica de sus edificaciones, con el propósito de establecer las condiciones de seguridad del campus, identificar las afectaciones y determinar las acciones necesarias para su intervención, recuperación y/o habilitación






Posteriormente al evento sísmico, la Oficina Asesora de Planeación, en articulación con la Oficina de Mantenimiento y Servicios Institucionales y con el apoyo del Programa de Ingeniería Civil, inició un primer diagnóstico para evaluación rápida de daños y una evaluación técnica preliminar de las estructuras de las edificaciones del campus principal, así como de sus áreas comunes e infraestructura de servicios como tanques, senderos, instalaciones deportivas entre otros.
Esta primera revisión permitió realizar un diagnóstico general de las 18 edificaciones y avanzar en la identificación de los daños y su nivel de criticidad o afectación, que servirá para la toma de decisiones acorde a las evidencias que se registren.
De allí se dio pasó a una primera etapa de revisión y diagnóstico del estado de las edificaciones del campus, aislamiento y contingencia entre el 11 y el 16 de agosto de 2026, que contempla registro fotográfico de las evaluaciones técnicas y estructurales, la revisión y caracterización de las áreas afectadas, las labores de mantenimiento requeridas y las demás acciones necesarias para determinar las condiciones de seguridad del campus.
Como parte del proceso, se aplica el diligenciamiento de las fichas de evaluación del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres que permite caracterizar las condiciones encontradas y establecer los requerimientos particularesde cada edificación.
Posteriormente, con el acompañamiento de profesionales expertos en ingeniería sísmica de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín y Manizales, inició una segunda etapa de evaluación, orientada a verificar de manera más detallada las condiciones estructurales de las edificaciones priorizadas y que requieren mayor análisis, así como la revisión de las sedes alternas del campus (Cataluña, CDV, Pílamo, Hospital San Jorge) en cada bloque.
El proceso permitirá establecer cuáles edificaciones y zonas requieren mayor atención y cuáles necesitan análisis especializados o intervenciones más profundas. De acuerdo con las evaluaciones preliminares realizadas hasta el momento, no se ha identificado ninguna edificación con riesgo de colapso y en general, la mayoría de las edificaciones presentaron una respuesta adecuada ante el evento, lo que permitió la evacuación de los usuarios. Sin embargo, continúan los análisis para determinar su condición y las acciones requeridas en cada espacio.
Se tiene previsto contar con un reporte más detallado que permita consolidar los requerimientos técnicos para los trámites correspondientes ante las compañías aseguradoras, así como definir cuáles edificaciones podrían requerir acciones inmediatas para su habilitación y cuáles necesitarán intervenciones de mayor alcance para su reparación, información con la que el cuerpo directivo tomará las decisiones correspondientes en el marco de las acciones progresivas que se determinarán e informarán en los próximos días.
Este proceso permitirá establecer qué espacios podrán ser habilitados, en qué condiciones y de acuerdo con qué criterios de seguridad.
Hasta el momento y por seguridad, no está permitido el ingreso al campus, mientras se terminan las evaluaciones y se define las acciones a realizar para la seguridad de toda la comunidad.
Por esta razón, se hace un llamado a estudiantes, docentes, administrativos, contratistas, visitantes y demás integrantes de la comunidad para que se abstengan de ingresar al campus o a cualquiera de sus edificaciones. Aunque las evaluaciones preliminares no han identificado edificaciones con riesgo de colapso, aún no se cuenta con una evaluación estructural integral que permita determinar las condiciones de seguridad de todos los espacios.
La prioridad durante esta etapa es proteger la vida y la integridad de las personas. Por ello, el ingreso solo podrá determinarse una vez concluyan las evaluaciones técnicas y se establezcan las condiciones de seguridad de cada edificación.
La Universidad agradece la comprensión y responsabilidad de toda la comunidad universitaria y reiteró que las decisiones sobre la habilitación de los espacios se tomarán con base en los resultados de las evaluaciones técnicas y bajo criterios de seguridad.
Hacemos un llamado a toda la comunidad universitaria a estar atenta a los comunicados oficiales que estaremos publicando periódicamente para informar sobre la evolución de la situación.








