En un emotivo encuentro con la alta dirección de la Universidad Tecnológica de Pereira, el equipo interdisciplinario que representó a la institución en la competencia Aerodesign México 2026 presentó los resultados de su destacada participación. El evento no solo fue un espacio para mostrar trofeos o cifras, sino una verdadera rendición de cuentas sobre el esfuerzo técnico, logístico y humano que llevó el sello de la ingeniería pereirana a pistas internacionales.






El MSc. Adonaí Zapata Gordon, docente, investigador y Coordinador de Proyectos Tecnológicos del CIDT, lideró la jornada de agradecimiento al rector y al los decanos y directores de los programas de Ingeniería Física, Mecánica y Mecatrónica destacando que este logro es fruto de una sinergia institucional sin precedentes.
Un reto que comenzó mucho antes del despegue
Para los integrantes de los programas de Ingeniería Mecánica, Mecatrónica e Ingeniería Física, la competencia inició en los laboratorios. Durante la reunión, el equipo detalló las complejidades del diseño y los rigurosos cálculos necesarios para dar vida a su prototipo. Sin embargo, uno de los desafíos más curiosos y exigentes fue la logística: ¿cómo llevar una aeronave de grandes dimensiones y extrema fragilidad hasta México?
«No fue sencillo. Hablamos con las directivas sobre la complejidad de empacar y transportar una caja de tales dimensiones. La forma y la delicadeza del equipo técnico requerían una planeación casi tan precisa como el diseño mismo del avión», explicó Zapata Gordon.



La experiencia en territorio mexicano fue una prueba de fuego. El equipo describió un proceso de competencia de tres días marcado por el rigor:
- Inspección Técnica: Un primer día dedicado a cumplir con un exigente reglamento internacional.
- Pre-vuelo: Revisiones exhaustivas antes de tocar pista.
- Misión de Carga: El objetivo principal era que la aeronave despegara y aterrizara con cargas progresivamente mayores.
El punto más alto de la reunión fue la presentación de los videos de los tres vuelos exitosos, que evidenciaron la estabilidad y potencia del prototipo desarrollado en la UTP. Cada despegue en México representó el éxito de un trabajo conjunto apoyado por la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Extensión, el Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico, la Oficina de Relaciones Internacionales (ORI), las Decanaturas y la Rectoría.
Con el orgullo de haber entregado un proyecto de alta calidad, el equipo no se detiene. La reunión finalizó con una promesa clara: la UTP regresará a la competencia el próximo año. «Estamos entregando un muy buen proyecto y nos queda el compromiso de volver a participar», concluyó el profesor Adonaí, vistiendo la camiseta oficial que simboliza la unión de los programas académicos que pusieron a volar el nombre de la Universidad Tecnológica de Pereira en el exterior.








