El Jardín Botánico de la Universidad Tecnológica de Pereira extiende una invitación a la comunidad para conmemorar el Día de la Conservación de los Anfibios, resaltando su papel vital en el equilibrio ecológico. A través del Semillero de Investigación de Gestión Integral de la Biodiversidad se lidera un ejercicio de conservación activa como la creación de una guía ilustrada y el monitoreo de especies locales.



En el marco del Día de la Conservación de los Anfibios, el Jardín Botánico de la Universidad Tecnológica de Pereira hace un llamado a la ciudadanía para reconocer y proteger a estos guardianes silenciosos de la biodiversidad, este día es una oportunidad para entender que la salud de nuestros ecosistemas depende, en gran medida, de la supervivencia de ranas, sapos y salamandras.
Para transformar la intención en acción, el Jardín Botánico cuenta con el Semillero de Investigación de Gestión Integral de la Biodiversidad. Este grupo lleva más de dos años dedicado al estudio de los anfibios que habitan el campus y las zonas aledañas a Pereira.
«La importancia del semillero radica en incentivar a los jóvenes a integrarse a grupos que promuevan la investigación», afirma Laura Sofía Ruedas Barco líder del semillero. El ejercicio de conservación que realizan no se limita a la teoría; los integrantes ejecutan salidas de campo periódicas para identificar especies y generar fichas técnicas que faciliten su reconocimiento y protección a largo plazo.
Una de las metas del semillero es la creación de una guía ilustrada de los anfibios de Pereira, es el resultado de la unión entre la ciencia y el arte. David Castaño, ilustrador naturalista del proyecto, destaca cómo desde su disciplina aporta a la conservación: «Aunque no soy de ciencias ambientales, con mi arte puedo ayudar a conocer estas especies. Conocer es lo que nos ayuda a proteger».
El equipo ha trabajado en estrecha colaboración con expertos de la CARDER y la colección biológica de la Uniquindío, superando el reto de identificar especies de las cuales se tenía poca información ecológica en la región.
Desde el Jardín Botánico se enfatiza que cuidar a estas especies es, en última instancia, cuidar nuestra propia existencia.Los anfibios cumplen funciones como controladores naturales manteniendo a raya poblaciones de insectos que pueden convertirse en vectores de enfermedades o plagas agrícolas, también son termómetros ambientales, gracias a su piel, son indicadores precisos de la calidad del agua y la salud general del entorno y en el equilibrio sistémico su desaparición genera un desequilibrio que afecta a toda la cadena trófica.
Quienes deseen sumarse a este ejercicio de conservación o conocer más sobre la guía ilustrada, pueden contactarse a través de las redes sociales del Jardín Botánico de la UTP o acudir directamente a sus instalaciones para ser parte de este cambio ambiental.








