Con el objetivo de rescatar la importancia de la ética en el ejercicio profesional y la formación académica, la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP) dio inicio al I Coloquio Internacional de Bioética, «Entre lo posible y lo correcto». El evento surge como una respuesta a la necesidad de reevaluar los valores fundamentales en un contexto social y de salud que la academia califica como «complejo».

La doctora María Elena Rivera Salazar, directora del programa de Medicina de la UTP, médica y música, destacó que este espacio es el resultado de un esfuerzo conjunto entre la Facultad de Ciencias de la Salud y la red de bioética integrada por la Universidad Libre y la Universidad Católica.

Expertos nacionales e internacionales en la capital de Risaralda

El coloquio cuenta con una nómina de ponentes de alto nivel, entre los que destacan:

  • Dr. Tudela: Proveniente de la Universidad de Valencia, España.
  • Dr. Clavijo: Director del Doctorado en Bioética de la Universidad de El Bosque.
  • Ponentes regionales y nacionales: Expertos encargados de aterrizar la discusión al contexto local y académico.

Contra la «invisibilización» de la ética

Durante el encuentro, la doctora Rivera Salazar señaló que el componente ético ha sido históricamente relegado, asumiendo erróneamente que es un rasgo inherente que no requiere discusión. «Se ha dejado tanto a un lado que realmente no se ha vuelto a contemplar qué es ético en lo que se está viviendo», afirmó la directora, subrayando que en un mundo donde parece que «todo vale», es urgente retomar principios como la autonomía, la beneficencia y la no maleficencia.

Uno de los enfoques principales del coloquio es el impacto en los jóvenes. Ante el panorama social actual en Colombia, la academia busca que los estudiantes no solo reciban instrucción técnica, sino que reafirmen sus valores respecto al respeto a la vida y la dignidad humana.

El rol del Comité de Bioética en la investigación

En el marco del evento, se resaltó la labor que cumple el Comité de Ética de la UTP, el cual opera desde hace más de una década. Este organismo interdisciplinar tiene la función crítica de garantizar que cualquier protocolo de investigación respete la vulnerabilidad del ser humano, cumpliendo con las normativas nacionales e internacionales.

«El Comité está para respetar al ser que se esté investigando. Necesitamos que todo proceso sea congruente con las leyes que rigen el respeto al sujeto en investigación», explicó Rivera.

Un llamado al respeto por la vida

Al cierre de su intervención, la directora de Medicina dejó un mensaje contundente para la comunidad académica y el público en general: la bioética no es solo una disciplina teórica, sino una herramienta para dar calidad de vida y aliviar el sufrimiento. El respeto por el otro —ya sea colega, estudiante o paciente— se posiciona como el pilar fundamental para evitar causar más daño en una sociedad ya afectada por la crisis de valores.