El Laboratorio de Biotecnología Vegetal de la UTP ha ejercido desde los inicios de la Facultad de Ciencias Ambientales y avanza en investigación manteniendo un compromiso con la proyección social a través de la transferencia tecnológica directa a agricultores de la región en cultivos de mora, plátano y heliconias.








El laboratorio inició sus labores alrededor del año 1993 en espacios improvisados. Así lo recuerda la investigadora y fundadora Martha Leonor Marulanda Ángel, quien cuenta que en sus inicios la visión fue aplicar la ciencia para transformar la realidad agrícola de la región.
El laboratorio ha sido la cuna de formación para múltiples generaciones de científicos. Un ejemplo de esta «sucesión generacional» es la docente Liliana Isaza Valencia, quien ingresó como monitora en 1998 y hoy es parte del equipo docente e investigador.
Actualmente, el laboratorio se distingue por ser un espacio en el que «Somos un equipo principalmente de mujeres en las que tratamos de salir adelante, a pesar de las dificultades», afirma la Dra. Martha, destacando el respaldo mutuo entre las doctoras Lina Gómez, Ana María López, la doctoranda Juliana Arias y la antes mencionada Liliana Isaza. Este grupo interdisciplinario ha logrado integrar áreas como la biología molecular, la propagación in vitro y, más recientemente, el estudio de microorganismos benéficos para la creación de bioinsumos.
Uno de los objetivos del laboratorio es que la ciencia no se quede encerrada entre cuatro paredes. Las investigadoras enfatizan que su labor busca «poner a disposición la tecnología a los agricultores» mediante un modelo de investigación participativo.
A nivel regional, han trabajado de la mano con asociaciones de productores en municipios como Guática, Santuario, Apía, Marsella y Santa Rosa, en este trabajo de campo el proceso consiste en la instalación de parcelas con los agricultores en campo, donde ellos mismos toman datos y evalúan los materiales vegetales mejorados en el laboratorio.
Actualmente, mantienen una colaboración activa con la Universidad Politécnica de Madrid para el estudio de genes de resistencia en la mora.
El laboratorio mantiene su oferta de servicios de extensión, que incluye la caracterización genética, genotipificaciones y protocolos de propagación para especies como banano y cebolla. Cuentan con una infraestructura completa que incluye el área de microbiología y una casa maya para la aclimatación final de las plantas antes de llegar al campo.
Para la comunidad académica y el sector productivo interesado en vincularse o requerir servicios, el laboratorio mantiene abierto el canal de comunicación a través del correo institucional: ubioteve@utp.edu.co
Como invitación final, la docente Liliana Isaza Valencia destacó que “aquí también estamos abiertos a la formación de estudiantes, tanto de pregrado como de las maestrías y doctorados que quieran venir a hacer su tesis aquí”, abriendo las puertas del laboratorio como espacio investigativo y con el propósito de fomentar el crecimiento generacional y tejer saberes académicos de manera conjunta.








