El Laboratorio de Fuentes Históricas de la Universidad Tecnológica de Pereira es un espacio de conservación, digitalización y acceso al patrimonio documental de la región. Bajo la dirección de Sebastián Martínez Botero, este proyecto impulsa la investigación, la innovación en humanidades digitales y la memoria del pasado local.










El Laboratorio de Fuentes Históricas de la Universidad Tecnológica de Pereira sigue creciendo como un espacio de conservación, estudio y difusión del patrimonio histórico del Eje Cafetero específicamente. Este proyecto académico, adscrito a la Facultad de Educación, responde a la necesidad de contar con un centro especializado en el manejo de fuentes históricas.
Su principal objetivo es conservar documentación de diferentes naturalezas (visual, oral, escrita, etc) todas de carácter histórico o representativo para una comunidad específica que posibilite la investigación y el conocimiento social. Adicionalmente, consolidar un equipo de especialistas y estudiantes que puedan ofrecer servicios relacionados con la archivística y la conservación del patrimonio documental a otras instituciones del orden local, regional y nacional.
El historiador y docente Sebastián Martínez Botero, director de la Maestría en Historia y coordinador del laboratorio, explicó que este espacio surgió “como una necesidad de conservación de las fuentes históricas” ante la ausencia de centros especializados en la ciudad y el territorio.
“El laboratorio fue promovido inicialmente por la maestría en historia como un espacio que consideramos muy necesario para la conservación, experimentación y trabajo con documentos históricos”, señaló.
Su labor inició con la recuperación de archivos del periódico La Tarde, un medio que circuló en Pereira desde la década de 1970 hasta 2015. A partir de esta base, se integraron procesos como la microfilmación; sin embargo, las limitaciones tecnológicas llevaron a replantear las estrategias de conservación.
Actualmente, el laboratorio cuenta con más de 70 periódicos digitalizados de Pereira, además de otros ejemplares del Eje Cafetero, y sigue creciendo como una de las colecciones hemerográficas más relevantes de la región.
El crecimiento del laboratorio ha sido posible gracias a donaciones, alianzas institucionales y la búsqueda activa de materiales. Entre los documentos más valiosos se encuentra un periódico de 1911 donado por un ciudadano, así como archivos relacionados con los Cuerpos de Paz en Pereira durante los años 60. También destaca la colección del historiador Ricardo de los Ríos Tobón, que incluye libros, recortes de prensa y documentos de gran valor investigativo.
El laboratorio también trabaja en la implementación de herramientas digitales para la organización de la información. “Estamos intentando integrar los archivos en un software libre… para que se puedan hacer búsquedas sistematizadas que articulen diferentes tipos de fuentes”, indicó Sebastián.
Uno de los principales propósitos del laboratorio es garantizar el acceso público a la información. Cualquier persona, sin costo, puede consultar los archivos disponibles acercándose a sus instalaciones en el campus universitario.
El espacio también cumple una función pedagógica. Estudiantes de distintas disciplinas, así como docentes universitarios y de colegios, utilizan el laboratorio como escenario de aprendizaje e investigación.
El laboratorio se proyecta como un referente en el campo de las humanidades digitales, integrando tecnología y ciencias sociales para fortalecer la investigación histórica, “Creemos que mezclar ciencias sociales y estrategias digitales nos va a abrir una amplia posibilidad de conocer mejor nuestro pasado local y regional”, afirmó.
Sebastián también extiende una invitación a la ciudadanía para conocer y apoyar el proyecto: “Los invito a que se acerquen, a que conozcan nuestro proyecto, a que nos apoyen, porque es un proyecto que está en consolidación y que esperamos que a la vuelta de unos años le pueda dar muchos resultados a la Universidad y al territorio”.








