La Facultad de Ingenierías de la Universidad Tecnológica de Pereira ha iniciado una transformación estructural. Bajo el liderazgo del decano Andrés Felipe Calvo Salcedo y el Consejo de Facultad, se ha presentado una hoja de ruta estratégica que no solo busca atender las necesidades inmediatas del periodo actual (2025 – 2028), sino sentar las bases de una visión institucional de largo aliento.

Este plan, alineado con el Plan de Desarrollo Institucional, se fundamenta en cinco pilares que prometen modernizar la experiencia educativa y administrativa de una de las facultades más robustas de la región.

Los 5 Ejes de la Transformación

El decano enfatizó que la facultad debe responder a los cambios acelerados del entorno global. Para ello, el plan se desglosa en los siguientes puntos críticos:

  • Transformación Curricular: Actualización profunda de los programas académicos para cerrar la brecha tecnológica y asegurar una formación de vanguardia conectada con la realidad del sector.
  • Docencia para el Futuro: Un programa de capacitación docente que integra herramientas jurídicas de contratación y formación técnica. Se busca que los catedráticos y doctores dominen no solo su área pedagógica, sino retos emergentes como la Inteligencia Artificial.
  • Bienestar Integral: Reconociendo que «sin bienestar no hay transformación», se implementarán estrategias desde el aula para el manejo del estrés y la ansiedad, junto con protocolos estrictos para reducir la violencia de género.
  • Gestión Conectada y Moderna: El uso de la IA como amplificador para simplificar trámites administrativos y mejorar la atención a estudiantes y profesores.
  • Articulación con el Entorno: Fortalecer el posicionamiento regional mediante proyectos de investigación conjunto con empresas y el sector productivo.

Una hoja de ruta que trasciende periodos

El decano fue enfático en aclarar que se trata de un compromiso colectivo con el Consejo de Facultad.

«Es una hoja de ruta del Consejo de Facultad más que de una decanatura en específico. Aunque mi periodo termina en 2028 y debo cumplir un cronograma, estas estrategias dejan un camino trazado para que cualquier decano futuro pueda identificar nuevas necesidades y proyectar la facultad hacia el 2031 y más allá», mencionó el decano.

El reto de la adaptabilidad

El plan reconoce que la velocidad del cambio tecnológico y social obliga a una revisión constante. La meta es clara: que la Facultad de Ingenierías no solo reaccione a los cambios, sino que se convierta en el motor que los impulse en el Eje Cafetero.