Con una comunidad académica sólida y una infraestructura que superó las expectativas, el programa de Ingeniería Electrónica de la Universidad Tecnológica de Pereira recibió la visita de los pares académicos delegados por el Consejo Nacional de Acreditación (CNA). El balance, tras intensas jornadas de evaluación, no solo es positivo, sino que ratifica la madurez de un programa que ha pasado de ser una unidad pequeña a una comunidad de casi 500 estudiantes con proyección internacional.


«¿Por qué no se acreditaron antes?»
Esta fue una de las interrogantes casi a modo de elogio que los pares evaluadores plantearon durante su estancia. Para el director del programa, Arley Bejarano Martínez, la respuesta reside en la filosofía institucional de la UTP: la calidad no es una carrera por un sello, sino un proceso de construcción de comunidad.
«Es gratificante ver cómo los pares quedaron gratamente sorprendidos por el tiempo que llevamos haciendo procesos de calidad. Su impresión fue muy buena; les gustó la universidad, el programa y, especialmente, la cercanía que tenemos con empleadores, egresados y estudiantes», destacó Bejarano.
Uno de los puntos más altos de la visita fue el reconocimiento a la infraestructura física y tecnológica. Los evaluadores, provenientes de otras instituciones del país, resaltaron que los laboratorios de Ingeniería Electrónica no solo son adecuados, sino que cuentan con equipos de vanguardia que garantizan condiciones óptimas para el aprendizaje y la investigación.
La participación de los estamentos fue numerosa, demostrando que el sentido de pertenencia en Electrónica es una realidad tangible. La reunión con egresados contó con la asistencia de 37 profesionales, una cifra significativa que, sumada a la presencia de siete empleadores y un auditorio lleno de estudiantes, evidenció que el programa está respaldado por un ecosistema sólido.
«No se improvisó. Cada año realizamos encuentros de egresados y siempre nos visitan entre 30 y 50 de ellos. Los pares notaron que somos una estructura muy compacta», añadió el director, señalando que el reto ahora es mantener esa unidad a medida que el programa sigue creciendo.
Trabajo en equipo: El motor del éxito
El proceso de acreditación fue el resultado de un engranaje institucional donde el apoyo de las directivas fue fundamental. El director resaltó el acompañamiento de:
- La Decanatura: Liderada por el ingeniero Andrés Calvo, anterior director del programa.
- Vicerrectoría Académica: Con un reconocimiento especial a la labor de Karina en el apoyo técnico y administrativo.
- Vicerrectoría de Investigación: Destacada por su orden y acompañamiento constante, junto a la ingeniera Yurley.
- Cuerpo Docente: Cuyo compromiso en la recolección de información y redacción de informes fue la base de este proceso.
¿Qué sigue para el programa?
Tras el concepto favorable de los pares, el expediente pasa ahora al CNA, donde se espera la emisión formal del sello de Acreditación de Alta Calidad Nacional. Sin embargo, las metas no terminan ahí; para Ingeniería Electrónica, el siguiente paso natural será buscar la acreditación internacional, consolidando así su excelencia en el escenario global.








