En un mundo donde la emergencia climática dicta la agenda global, la Universidad Tecnológica de Pereira se posiciona a la vanguardia con su Laboratorio de Análisis de la Calidad del Aire y Emisiones Atmosféricas LA-CAEA. Bajo el liderazgo del decano de la Facultad de Ciencias Agrarias y Agroindustria, Jorge Augusto Montoya, este laboratorio no solo es un centro de excelencia académica, sino un aliado estratégico para el sector productivo de la región.

Con un enfoque transversal que supera las fronteras de la agroindustria, el laboratorio opera a través de cuatro líneas de acción que garantizan que el aire que respiramos y el entorno en el que vivimos cumplan con los estándares de bienestar y legalidad.
Las cuatro dimensiones del control ambiental
El laboratorio despliega su capacidad técnica en frentes críticos para la salud pública y el equilibrio ecosistémico:
- Ruido: A través de la medición del nivel de emisión de ruido de fuentes puntuales y la determinación del ruido ambiental, el laboratorio contribuye a la verificación del grado de cumplimiento de los límites permisibles de las organizaciones, mitigando el impacto auditivo en las comunidades.
- Medición de Material Particulado (PM 10 y PM 2.5): La ciencia se traslada al análisis de micropartículas. El laboratorio mide el nivel de concentración de partículas de 10 y 2.5 micrómetros en el aire, elementos invisibles al ojo humano pero determinantes para la salud respiratoria.
- Análisis Isocinético y Gases de Combustión: Mediante la inspección de calderas, chimeneas y equipos de combustión, los expertos verifican que las emisiones industriales se mantengan dentro de los parámetros permisibles de sostenibilidad.
- Economía Circular en Refrigeración: Una línea innovadora dedicada a la recuperación y regeneración de gases refrigerantes. Aquí se evalúa si estos gases pueden volver al ciclo productivo, reduciendo el desperdicio, minimizando el impacto ambiental y mejorando el rendimiento energético de los equipos.
Un equipo de expertos al servicio del entorno
Detrás de la precisión técnica se encuentra un equipo humano interdisciplinar. Junto al director Jorge Augusto Montoya, el laboratorio cuenta con el conocimiento de los profesores Darwin Hernández (especialista en gases refrigerantes), Andrés Prieto (líder en mediciones isocinéticas y material particulado), Beatriz Loaiza (en la gestión administrativa) y John Alexander Vélez, encargado de la parte técnica y el análisis de ruido.
«La calidad del aire es un tema transversal. Aunque lo lideramos desde la Facultad de Ciencias Agrarias y Agroindustria, todas las organizaciones, sin importar su tamaño, deben velar porque sus prácticas sean amigables con el ambiente», afirma el profesor John Alexander Vélez.
El laboratorio proyecta su impacto hacia el sector externo a través de su línea de extensión. Empresas locales, regionales e incluso usuarios domésticos pueden contratar servicios asociados a las líneas de acción mencionadas.
Esta apertura consolida a la Facultad de Ciencias Agrarias y Agroindustria de la UTP no solo como un referente de investigación, sino como un prestador de servicios tecnológicos de alto nivel que ayuda a las industrias a transitar hacia modelos de producción más sostenibles y responsables con el aire que todos compartimos.








