En un ambiente de acogida y rigor académico, la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Tecnológica de Pereira dio inicio oficial a un nuevo ciclo de formación avanzada. La Maestría en Educación celebró su lección inaugural, un evento diseñado no solo como un protocolo institucional, sino como un espacio de reconocimiento para los 31 profesionales que hoy deciden cualificarse como investigadores y seres humanos.

Para la Directora del programa, Luz Stella Montoya Alzate, la relevancia de este encuentro radica en la identidad y el sentido de pertenencia.

«Consideramos que, tras dos semanas de clase, este era el momento adecuado para resaltar el valor de nuestros nuevos estudiantes», afirmó la Directora Montoya Alzate. El grupo que inicia este reto académico es diverso y robusto: 31 estudiantes en total. De ellos, 16 provienen del convenio con Comfamiliar (quienes tras su especialización en Gerencia Educativa cursan un año adicional para obtener el título de magíster), mientras que 15 estudiantes ingresan directamente a su primer semestre.

El objetivo, según la dirección, es que los maestrandos se sientan escuchados y acompañados en un proceso que, en palabras del decano, busca pensarse la formación desde la excelencia profesional, pero, ante todo, desde la integridad humana.

El odio en las redes: Una tecnología que hiere

El plato fuerte de la jornada estuvo a cargo de la profesora Karen Hasleidy Machado Mena, docente del Departamento de Psicopedagogía y egresada de la misma maestría. Su intervención no solo fue una cátedra académica, sino un llamado a la reflexión sobre la contemporaneidad digital.

Bajo el título de su investigación doctoral, la ponente desglosó la configuración de subjetividades en nuestro presente de discurso de odio, especialmente en las redes sociales, analizándolo desde una perspectiva analítica y crítica. Para Machado Mena, el odio en el entorno digital no es un evento aislado, sino una estructura compleja que conforma sujetos. Justo por eso considera al odio una emoción política.

«Presenté mi acercamiento al discurso del odio y la subjetividad ligada a las redes sociales para entenderlo como una tecnología política y citacional que justamente hiere, duele y produce daño porque se ha venido reiterando a lo largo del tiempo», explicó la académica.

“El odio dista de ser un sentimiento privado. Es una fuerza social compleja que circula, se economiza y, sobre todo, produce realidad. Digo que es político porque cumple una poderosa función cohesiva, pues cuando define un enemigo común, actúa como un cemento social que ayuda a construir identidades, delinear moralidades y fijar la pertenencia grupal.”

Sin embargo, la conferencia de la profesora Machado no se limitó al diagnóstico del dolor. En un mundo donde las plataformas digitales parecen amplificar y monetizar con la hostilidad, la ponente ofreció herramientas críticas a través de la educación: pistas para la resignificación y las contraconductas.

«Las palabras no son soberanas», enfatizó Machado Mena, sugiriendo que el lenguaje puede ser disputado y transformado. Esta propuesta busca que los estudiantes de la maestría no solo analicen el mundo cohabitado, sino que se configuren como agentes capaces de asumir la responsabilidad de los discursos que citan, desarmarlos y proponer contranarrativas.

La elección de una egresada y actual doctoranda como conferencista central tuvo una intención clara por parte de la Maestría: incitar, animar y provocar el deseo de investigar. Al ver el recorrido de la profesora Karen, los nuevos estudiantes pudieron proyectar su propio camino en la producción de conocimiento relevante y actualizado.

Con este evento, la Maestría en Educación de la UTP reafirma que la formación de posgrado en el siglo XXI no puede ser ajena a las realidades de las redes sociales, la política del lenguaje y la necesidad urgente de construir una sociedad más empática desde el aula y la investigación.