El cambio de adoquines en varios sectores del campus respondió principalmente a riesgos de seguridad, y a otros factores como los altos costos de mantenimiento y el deterioro del material. Por ende se propendió por garantizar espacios más seguros y sostenibles.

El Ing. César Augusto Cortés Garzón Jefe de mantenimiento de la Universidad Tecnológica de Pereira, informó que el reemplazo de adoquines en el campus  obedeció a problemáticas relacionadas con seguridad y mantenimiento.

El adoquín rojo de barro instalado en esta zona no era adecuado para el microclima de la región, ya que formaba una película resbaladiza que provocó múltiples caídas de estudiantes, funcionarios y visitantes. Además, requería lavado semanal, lo que implicaba alto consumo de agua.

El uso constante de hidrolavadora también generó la pérdida de arena y material de soporte, ocasionando que varias piezas se soltaran y aumentara el riesgo de accidentes. Tras analizar distintas alternativas, se optó por cambiar el material por uno de más fácil mantenimiento y mayor seguridad.

En el parqueadero del edificio de Sistemas, aunque el adoquín era de concreto, el desgaste por los años de uso acumulado generó reportes de Seguridad y Salud en el Trabajo por caídas a nivel, razón por la cual también fue intervenido.