La movilidad académica internacional no solo amplía horizontes profesionales, también transforma vidas. Así lo vivió Valentina Piedrahita, estudiante de Administración Ambiental de la Universidad Tecnológica de Pereira que cruzó fronteras para crecer académica y personalmente.

Formarse lejos de casa: la experiencia internacional de Valentina

Gracias al acompañamiento de la Oficina de Relaciones Internacionales (ORI) de la Universidad Tecnológica de Pereira, Valentina Piedrahita, cumplió el sueño de realizar una movilidad académica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en México.

Su experiencia, según cuenta, fue profundamente transformadora, “fue una experiencia magnífica porque me sirvió mucho a nivel profesional y también a nivel personal, a desenvolverme un poco mejor sola y a ser más independiente”, afirma.

Durante su intercambio, Valentina no solo fortaleció sus conocimientos académicos, sino que también participó en congresos y espacios de formación que enriquecieron su perfil profesional. Además, tuvo la oportunidad de conocer una cultura distinta, ampliar su red de contactos y enfrentarse a nuevos retos lejos de casa, “es muy chévere porque se conoce una cultura muy diferente, conocí nuevas personas. También crecí mucho a nivel profesional y fui a muchos congresos”, destaca.

Para ella, esta experiencia es una oportunidad que todos los estudiantes deberían considerar. “Es una experiencia que recomiendo mucho vivir porque sirve para que crezcas mucho”, asegura, mientras comparte un consejo para quienes desean dar este paso, “hay que estar muy abierto porque son culturas muy diferentes, son experiencias que no se han vivido. Es como conocer un mundo nuevo y acoplarse a él, pero es una experiencia muy buena para la vida”.

Es importante resaltar, que la movilidad académica internacional, liderada por la Oficina de Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Pereira, reafirman el compromiso institucional con la formación integral de sus estudiantes. Más allá del intercambio académico, representan una apuesta por el desarrollo de competencias globales, la interculturalidad y el liderazgo, preparando profesionales capaces de enfrentar los desafíos de un mundo cada vez más conectado y diverso.

Historias como la de Valentina reflejan el impacto de la movilidad académica internacional: una vivencia que trasciende el aula, fortalece el carácter y deja aprendizajes para toda la vida.