En los pasillos de la Facultad de Ingenierías de la Universidad Tecnológica de Pereira, el 11 de febrero no es una fecha más en el calendario. Es un recordatorio de las luchas pasadas y un llamado urgente al futuro. En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, María José Hoyos, presidenta del grupo de afinidad WIE (Women in Engineering), aumentó la voz para reflexionar sobre los retos de ser mujer en entornos mayoritariamente masculinos y la importancia de rescatar del olvido a las pioneras colombianas.

Para María José, la conmemoración nace de una paradoja: la invisibilidad en medio de la cotidianidad. Junto a la profesora Sandra Milena Pérez Londoño, tutora del grupo, han identificado que muchas figuras clave de la ciencia pasan desapercibidas, incluso para quienes estudian sus legados.

«A veces nos falta conciencia de que sin ellas no tendríamos lo que vemos ahorita. En el mural que hay antes del Edificio 15 están mujeres que son hitos para la historia, incluyendo a colombianas como Diana Trujillo, líder en la NASA, y Lucy Tejada. Necesitamos recordar que nosotras también podemos ser ellas», afirmó Hoyos.

La líder estudiantil enfatizó que nombres como Ada Lovelace o Edith Clarke son tan fundamentales para el funcionamiento del mundo moderno como lo fueron Einstein o Newton, aunque la historia no siempre les haya otorgado el mismo espacio en la memoria colectiva.

WIE UTP: Un llamado a la unión interdisplinaria

Como representante de Women in Engineering (WIE), María José aprovechó la jornada para invitar a las estudiantes de todos los programas a sumarse a esta red de apoyo y visibilización. Actualmente, el grupo tiene una fuerte presencia de Ingeniería Eléctrica, pero el objetivo es ambicioso: unir a todas las ingenierías.

  • Proyectos actuales: WIE trabaja en visitas a colegios para inspirar a niñas y realiza eventos de visibilización, como el encuentro en el Edificio 15 con científicas destacadas de la universidad.
  • Investigación con impacto: El grupo también lidera espacios de discusión sobre el papel de la mujer en temas de vanguardia, como la transición energética.

«Queremos invitar a las mujeres de Sistemas, Industrial, Agroindustria, Civil y Mecánica. Queremos que este día no pase desapercibido, que sea visible y que nos dé la fuerza para entender que no hay límites de capacidad, sino caminos por recorrer», concluyó Hoyos.

La jornada cerró con esta invitación abierta a transformar la cultura académica desde la sororidad y el reconocimiento. Al recordar que la ciencia no tiene género, pero sí requiere de diversas perspectivas para resolver los problemas del mundo, María José Hoyos y el grupo WIE dejaron claro que el 11 de febrero no es solo una efeméride, sino un compromiso permanente. El desafío ahora queda en manos de la comunidad universitaria: convertir esos pasillos y salones, en espacios donde cada niña y mujer que decida seguir el camino de la ingeniería sepa que su nombre también puede llegar a formar parte de la historia.