Desde muy temprano los pasillos, aulas, caminos y zonas comunes de la Universidad Tecnológica de Pereira volvieron a llenarse de voces, sonrisas y expectativas. El primer día de clases marcó el inicio de un nuevo capítulo para cientos de estudiantes que regresaron con energía renovada y para quienes llegan a la universidad por primera vez, un momento que marcará un antes y un después.





El ambiente se mezcló con la emoción de los reencuentros, la curiosidad frente a nuevos aprendizajes y la certeza de que la universidad es mucho más que un espacio académico: es también un lugar para crecer como personas, construir vínculos y proyectar futuros.
Para María José, estudiante de Química Industrial, este primer día estuvo lleno de ilusión, “estoy muy emocionada por este primer día de clases. La verdad tengo muchas expectativas este semestre, poder pasar todas las materias y estoy muy contenta de ver a mis compañeros”, comentó, reflejando el sentir de muchos estudiantes que retoman su camino universitario con optimismo.
Por su parte, Mateo Morales, estudiante de Ingeniería en Sistemas, ve el semestre como una oportunidad de crecimiento tanto personal como académico, “me gustaría conocer a muchas personas más”, señaló, y agregó que en su proceso formativo espera “profundizar en la inteligencia artificial, ver cómo articularla en proyectos y cómo entrenarla”, mostrando el interés por conectar el conocimiento con los retos actuales del mundo.
El primer día también tiene un matiz especial para quienes se acercan a la recta final de su carrera. Luisa, estudiante de Literatura y Lengua Castellana en noveno semestre, lo vive con una mezcla de emociones, “me siento un poco nerviosa porque ya es de mis últimos primeros días, entonces hay muchas expectativas e incluso preocupaciones, pero son más nervios y emoción”.
Karla Acosta, de la Licenciatura en Tecnología, también destacó la motivación con la que inicia este nuevo ciclo académico, “me siento bastante emocionada, con muchas expectativas, porque siento que va a ser un semestre bastante interesante, muy chévere y que vengan cosas grandiosas”, expresó.
Así, la UTP abre nuevamente sus puertas como un espacio de encuentro, aprendizaje y transformación. Un lugar donde comienzan nuevas historias, se retoman procesos con determinación y se reafirma el compromiso de formar no solo profesionales, sino seres humanos íntegros, críticos y sensibles frente a su entorno. Un semestre más, el camino continúa… y para muchos, apenas empieza.
¡Bienvenido a la U de todos!








