Acceder a una experiencia internacional mientras se cursa una carrera universitaria no es un asunto improvisado. En la Universidad Tecnológica de Pereira, la internacionalización estudiantil es un proceso estructurado, con reglas claras y acompañamiento institucional, que permite a los estudiantes proyectar su formación más allá de las fronteras del país.

Para quien se pregunta qué debe hacer para postularse a una beca o movilidad internacional, el primer paso es entender que todo comienza desde la vida académica misma. Estar matriculado, haber cursado más del 40 % de los créditos del programa y contar con un promedio académico acorde a la convocatoria son condiciones básicas. A esto se suma, cuando la universidad de destino lo exige, la certificación de un nivel de idioma, un requisito que suele marcar la diferencia en los procesos de selección.
La ruta continúa con el respaldo institucional. El estudiante debe contar con el aval del Consejo de Facultad, diligenciar el formulario de la Oficina de Relaciones Internacionales (ORI) y reunir documentos clave como la carta de aceptación, invitación o nominación de la universidad extranjera, así como una carta de motivación, en la que explique por qué la movilidad es relevante para su formación académica y personal. También se exige la firma de un compromiso individual, en el que el estudiante asume las responsabilidades propias del proceso.
Es importante tener claro que la movilidad implica una planeación financiera. El estudiante debe cubrir los gastos asociados al desplazamiento y sostenimiento, así como los costos de visa, pasaporte y seguro médico internacional, este último obligatorio durante toda la estancia. En el caso de movilidades nacionales, se solicita el certificado de afiliación a la EPS y, para áreas específicas como medicina o veterinaria, el cumplimiento del esquema de vacunas requeridas.
Del interés a la aceptación
El proceso formal inicia con la aplicación a la convocatoria. La ORI publica periódicamente las oportunidades disponibles y el listado de universidades con las que existen convenios. El estudiante selecciona la institución de su interés, completa el formulario con todos los requisitos y espera un correo de confirmación de su postulación.
Luego viene la etapa de selección, postulación y aceptación. En este punto, la ORI evalúa la viabilidad del perfil del estudiante y, si cumple con los criterios, envía las instrucciones y los documentos exigidos por la universidad de destino. Tras cumplir cada paso, solo queda esperar la carta oficial de aceptación, un documento clave que confirma la movilidad.
Prepararse para el viaje
Con la aceptación en mano, inicia la fase de preparación. La universidad orienta al estudiante a través de sesiones informativas, mientras este gestiona los trámites migratorios, como la visa o el permiso de ingreso, según el país de destino. También debe asegurar su alojamiento, contar con una reserva confirmada y tener activo su seguro médico internacional antes de viajar.
La experiencia en el exterior y el cierre del proceso
Durante la movilidad, la universidad recomienda llevar impresos los documentos clave para el control migratorio y diligenciar el formato de llegada, que permite a la UTP hacer seguimiento al estudiante. Este acompañamiento se mantiene hasta la finalización del proceso, garantizando que la experiencia académica se cierre de manera formal y exitosa.
Más que un trámite administrativo, la internacionalización en la UTP es una experiencia formativa que exige disciplina, planeación y compromiso. Para los estudiantes que deciden asumir el reto, el resultado es una oportunidad única de crecimiento académico, personal y profesional, con el respaldo institucional de la universidad.
Mayor información aquí: https://ori.utp.edu.co/








