Uso y abuso de las mayúsculas iniciales

 

María Gladys Agudelo Gil

magu@utp.edu.co

 

Es cada vez más frecuente el uso indistinto de las mayúsculas iniciales en los textos que a diario solemos consultar. Esto se da, tanto en sus títulos y subtítulos como en sus contenidos.  Así lo evidencian los siguientes usos (las negrillas son mías):

Caso 1

Contenido de circular emitida por una entidad que promueve el deporte en Risaralda (2014):

Se Acerca el fin del Segundo  semestre del presente año y como es conocimiento de todos  […]

 

Publicidad de productos en un periódico de circulación local (2014): 

            Producto X

            Fritos y Precocidos de Colombia

            Presenta sus Nuevos Productos

           

Titulares en periódico de circulación local, con carácter institucional (2011):

 

Una Empresa Llamada Universidad: Para una mercancía llamada educación superior.

Algunas Opiniones sobre el actual Proyecto de reforma a Ley 30  […]

 

Caso 2

La carátula de  un libro:

 

 

 

Un cartel de cine de terror:

jodie foster / anthony hopkins / scott glenn

el silencio de los corderos  (the silence of the lambs)

 

Título de recuadro en periódico de circulación local (2014):

            23 distribuidores gratuitos en pereira

Antes de analizar estos casos, es necesario resaltar que lo mayúsculo es  “Algo mayor que lo ordinario en su especie  (DRAE, 2001), por lo tanto, observando los casos 1 y 2, podemos constatar que se trata de dos intencionalidades opuestas, así: 

En los usos ubicados dentro del caso 1, se abusa de las mayúsculas iniciales, marcándolas en todas las palabras del enunciado o en gran parte de él;  parece que se quiere resaltar, repetir y grabar en el lector el significado que porta cada palabra. Y en los usos ubicados dentro del caso 2,  (al parecer) el hablante quiere pasar desapercibido y no revelar intención alguna a través de las palabras que escribe; muestra hasta humildad, o acaso ¿perfil bajo? 

Para entender los criterios de uso de las mayúsculas iniciales hay que recordar que, desde el punto de vista del significado, las palabras de nuestro idioma o tienen significado lexical o tienen significado gramatical; ninguna se ubica por fuera de esta clasificación. Veamos una explicación general al respecto:

Palabras con significado lexical

Palabras con significado gramatical

Aquellas que nos evocan múltiples significados, de acuerdo con la experiencia vivida en la realidad que ellas representan.

 

En general se refieren a: objetos, animales o cosas de las cuales se habla (sustantivos); cualidades que se otorgan a dichos objetos, animales o cosas (adjetivos calificativos); y acciones que los seres realizan o palabras para designar su estado  (verbos).

 

 

 

Aquellas que por sí solas no nos evocan significado alguno. Lo adquieren cuando sirven de enlace a las palabras de significado lexical.

 

En general son: conectores, es decir, palabras que se utilizan para señalar algo ya dicho o para establecer un tipo de relación entre ideas. Entre ellas tenemos: las preposiciones (a, ante, con, de…), las  conjunciones (y, ni, que…) y las locuciones conjuntivas (sin embargo, por ende…), incluyendo también los determinantes (artículos: los, las…, adjetivos posesivos: mi, tu…, y adjetivos demostrativos: esta, ese…).

 

Podemos establecer dos criterios generales para el uso de las mayúsculas iniciales, a partir de esta clasificación.     

 

a) Los conectores no van con mayúscula inicial a menos que estén al comienzo de un párrafo o después de un punto. Por ejemplo:

Aunque estudios científicos aun no logran determinar el origen geográfico exacto del maíz, algunos expertos sugieren que la aparición de este grano tuvo lugar en el valle de Tehuacán (México), hace más de ocho milenios[1]

 

b)  Por lo regular, los sustantivos  y los adjetivos son las categorías alrededor de las cuales hay que fijar la atención para decidir el uso de la mayúscula inicial. Conviene, en este caso, tener en cuenta recomendaciones y ejemplos de la RAE (2005):

 

*  Los nombres de divinidades: Dios, Jehová, Alá, Afrodita, Júpiter, Amón.

 

*  Los sobrenombres, apodos y seudónimos: Manuel Benítez, el Cordobés.

 

* Los nombres comunes que […] se utilizan para designar a una persona en lugar  del nombre propio: el Mantuano (por Virgilio), el Sabio (por Salomón), el Magnánimo (por el rey Alfonso V), así como los que se refieren […] a Dios, a Jesucristo o a la Virgen: el Creador,  el Salvador, la Purísima, la Inmaculada.

 

* Los nombres propios geográficos (continentes, países, ciudades, mares, ríos, etc.): América, África, Italia, Canadá, Lima, el Mediterráneo, el Orinoco, los Andes.

 

*  Las designaciones que […] se usan como alternativa estilística a su nombre oficial: el Nuevo Mundo (por América), la Ciudad Eterna (por Roma).

 

*  Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de determinadas zonas geográficas […], pero que se conciben como áreas geopolíticas con características comunes: Occidente, Oriente Medio, Cono Sur, Hispanoamérica.

 

*  Los nombres de galaxias, constelaciones, estrellas, planetas y satélites: la Vía Láctea, la Osa Mayor, la Estrella Polar, Venus, Ganimedes. Las palabras Sol y Luna solo suelen escribirse con mayúscula inicial en textos científicos.

 

*  Los nombres de los signos del Zodiaco: Aries, Géminis, Sagitario.

 

*  Los nombres de los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Este, Oeste) y de los puntos del horizonte (Noroeste, Sudeste, etc.), cuando nos referimos a ellos en su significado primario […] o cuando forman parte de un nombre propio: La brújula señala el Norte. 

 

*  Los sustantivos y adjetivos que componen el nombre de entidades, organismos, departamentos o divisiones administrativas, edificios, monumentos, establecimientos públicos, partidos políticos, etc.: el Ministerio de Hacienda, la Casa Rosada.

 

*  Los nombres de los libros sagrados […]: la Biblia, el Corán, el Avesta.

 

*  La primera palabra del título de cualquier obra de creación (libros, películas, cuadros, esculturas, piezas musicales, programas de radio o televisión, etc.); el resto de las palabras que lo componen, salvo que se trate de nombres propios, deben escribirse con minúscula: Últimas tardes con Teresa.

 

*  Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de documentos oficiales, como leyes o decretos, cuando se cita el nombre oficial completo: Real Decreto 125/1983.

 

*  Los nombres de festividades religiosas o civiles: Pentecostés, Navidad, Corpus.

 

*  Los nombres de órdenes religiosas: el Carmelo, el Temple, la Merced.

 

*  Los nombres de marcas comerciales […]: Me gusta tanto el Cinzano como el Martini

 

*  Las palabras que forman parte de la denominación oficial de premios, distinciones, certámenes y grandes acontecimientos culturales o deportivos: el Premio Cervantes.

 

*  Los sustantivos y adjetivos que forman el nombre de disciplinas científicas, cuando nos referimos a ellas como materias de estudio, y especialmente en contextos académicos (nombres de asignaturas, cátedras, facultades, etc.) o curriculares: Soy licenciado en Biología; Me he matriculado en Arquitectura; El profesor de Cálculo Numérico es extraordinario.

 

*  Los nombres de edades y épocas históricas, cómputos cronológicos, acontecimientos históricos y movimientos religiosos, políticos o culturales: la Edad de los Metales, la Antigüedad, la Edad Media.

 

*  Determinados nombres comunes cuando […] designan una sola de las realidades de su misma clase: el Diluvio (referido al diluvio bíblico), la Reconquista.

 

*  Determinados nombres, cuando designan entidades o colectividades institucionales: la Universidad, el Estado, el Ejército.

 

En todo caso, independientemente de la palabra que se vaya a usar, hay mayúscula inicial siempre “si se trata de la primera palabra de un escrito o va después de punto.  Por ejemplo: Hoy no iré. Mañana puede que sí” (RAE, 2005) o si se trata de un nombre propio, pues nada justifica que se le niegue la mayúscula inicial.

 

En este orden de ideas, el uso de una mayúscula inicial debe obedecer a un criterio relacionado con la significación de la palabra, y no al uso indistinto, amañado o facilista adoptado muchas veces al escribir.

 



[1] Extraído del contenido de un artículo de periódico de circulación local, 2014.